Las aseguradoras españolas utilizan cada vez más la tecnología para llevar a cabo actividades de venta cruzada (cross-selling) y dirigirse a mercados específicos (nichos), «puesto que las oportunidades de crecimiento a escala nacional e internacional son cada vez más limitadas», afirma A.M. Best en un reciente informe específico del mercado español titulado ‘Spanish Insurers Utilise New Technology, but Traditional Distribution Methods Dominate’.

«Las aseguradoras españolas que desean ampliar su facturación se centran cada vez más en el uso de la tecnología para obtener información de sus clientes actuales. Adaptan sus ofertas de seguros para responder mejor a las necesidades de los clientes y atraer a otros nuevos, especialmente a los de la llamada Generación Z», comenta la agencia en su trabajo.

En opinión de A.M. Best, un uso eficaz de la tecnología puede permitir a las compañías aseguradoras «mejorar su compromiso con los clientes y centrarse en el desarrollo del producto». Por ello, considera que «un aumento de los recursos destinados a innovación y tecnologías disruptivas debería centrarse en permitir una mayor atención sobre el contenido, en lugar de limitarse a ofrecer canales de distribución alternativos».

Ganar eficiencia y mejorar la transparencia

El informe remarca, por tanto, que los objetivos de las compañías en este terreno deberían ser: «aumentar la agilidad y la eficiencia, fomentar la venta cruzada y mejorar la transparencia». Además, se añade, las inversiones en tecnologías también podrían contribuir a racionalizar los procesos y aumentar las eficiencias en diversas funciones, como la de finanzas, suscripciones o gestión de siniestros. Este mejor control de costes, a largo plazo, «debería generar un mejor rendimiento», apunta.

En paralelo, la firma señala también que el uso eficaz de la tecnología podría abrir oportunidades de crecimiento en el extranjero. Explica que la presencia en ciertos mercados, como Brasil, México, Colombia o Chile, «está resultando más difícil de lo esperado» para las entidades españolas, «principalmente debido a unos niveles de riegos políticos y económicos más altos y a una mayor vulnerabilidad ante la actual inestabilidad geopolítica mundial, lo que genera una volatilidad para las aseguradoras.

Los modelos de distribución tradicionales seguirán prevaleciendo

A.M. Best no prevé que la inversión en tecnología e innovación tenga un impacto a corto plazo sobre el rendimiento operativo de las aseguradoras españolas que califica. Añade que, a pesar de que las compañías parecen estar concediendo más importancia a la innovación y, de hecho, algunas de las mayores empresas han desarrollado departamentos específicos de innovación, no considera probable que se produzca una «revolución digital» por parte de las entidades «en un futuro inmediato».

«Las palabras de moda que rodean al sector incluyen agilidad, disrupción y transformación. Las aseguradoras españolas están explorando cómo el big data, blogchain y la inteligencia artificial podrían aumentar las eficiencias en un momento de creciente penetración de la tecnología móvil. Esto permitiría una mejor comprensión de las necesidades del cliente y ayudaría a mejorar su experiencia», destaca el informe.

«Los modelos de negocio tradicionales está bien consolidados y continúan centrados en acuerdos de bancaseguros, brókeres y agentes a través de mediadores y corredores», reseña el informe, que concluye: «Lo más probable es que los métodos de distribución tradicionales sigan prevaleciendo para satisfacer las expectativas de los clientes a la hora de contratar un seguro».