Aefi,Unespa,Nuevas tecnologías,regulación,sandbox,Ley Contrato SeguroLa Asociación Española de FinTech e InsurTech (Aefi) realizó junto a UNESPA un informe sobre digitalización del sector asegurador en el que se exponen los obstáculos existentes en el marco regulatorio actual y propone cambios en la normativa para eliminar estas barreras, sin afectar la protección de los derechos de los consumidores y la digitalización del sector.

Sobre la base de ese documento, ambas asociaciones han elaborado ahora un paper con cinco consejos en los que se analizan cuáles son esas limitaciones normativas que afronta el sector y plantean algunas propuestas para superarlas y situarlo a la vanguardia de la industria financiera a nivel europeo.

1. La adaptación de la Ley del Contrato de Seguro (LCS) a la nueva realidad

Proponen actualizar la Ley de Contrato de Seguro (LCS), redactada en 1980, para adaptarla a las nuevas tecnologías, necesidades y hábitos de los consumidores, permitiendo que los productos de seguro se transformen digitalmente y se ajusten a las expectativas de la sociedad.

Entre las medidas propuestas se encuentra la flexibilización de las normas sobre la duración de los contratos o la supresión de formalismos que complican innecesariamente el proceso de contratación y generan numerosos conflictos en la práctica, como la regulación sobre cláusulas limitativas.

2. Revisar la normativa de distribución: del papel por defecto al papel a demanda

Frente al enfoque actual de la Directiva de Distribución de Seguros (IDD) las asociaciones proponen que el principio de «papel por defecto» debe cambiarse a «papel a demanda», lo que implica que sólo se emitirá el correspondiente folleto informativo o contrato en ese formato en aquellos casos en los que el cliente ejerza su facultad de elección para recibir la documentación en papel. En caso contrario, se le remitirá la información en soporte duradero por correo electrónico u otro medio digital.

Por último, junto con la modificación de la IDD, se considera conveniente la modificación del RDL, proponiendo cambios en la regulación tales como una información precontractual más clara y orientada al cliente, y la agilización en los tiempos de resolución de los expedientes administrativos, de 3 a 1 mes.

3. Adaptación del lenguaje al escenario actual

Resultaría esencial avanzar en la modernización de la terminología que se usa en la documentación e información que se les proporciona a los clientes, con el fin de evitar el distanciamiento con el cliente que, en ocasiones, la jerga del seguro produce. El público en general, y el perfil cada vez más digital de los ciudadanos, que buscan inmediatez y personalización en los productos que demandan, exigen canales e interlocutores que se adapten a su manera de comunicarse y que utilicen un lenguaje sencillo y actualizado a la era digital.

4. Mayor cooperación entre entidades para aprovechar las ventajas de la “nube”

El cloud computing se está convirtiendo en una herramienta cada vez más importante en la industria financiera. Sin embargo, a pesar de las ventajas que ofrece, es importante destacar que la externalización del cloud computing está sujeta estrictos requisitos en la legislación sectorial, afirman en el documento.

Además, el legislador europeo ha considerado necesario abordar estas cuestiones en el Reglamento DORA, que establece un marco regulatorio para garantizar que todas las empresas del sector financiero utilicen los medios necesarios que aseguren su resistencia y capacidad de respuesta ante cualquier tipo de perturbación o amenaza relacionada con el ámbito digital, prestando especial atención a la relación con proveedores.

Aefi y Unespa proponen una mayor interrelación y cooperación con las entidades para superar las barreras y los principales obstáculos regulatorios que limitan el desarrollo digital en el sector asegurador

5. Flexibilizar el Sandbox para generar el entorno innovador más propicio

Desde su nacimiento, el Sandbox se considera el espacio adecuado para impulsar la innovación en el sistema financiero, ofreciendo oportunidades para que nuevos actores entren en el sector, a través de una mejora en el acceso a la financiación y la captación de talento. Sin embargo, las pruebas realizadas hasta la fecha han generado cierta desilusión con respecto a las expectativas, por lo que conviene recordar que el Sandbox no debe utilizarse como una herramienta de control y restricción de la innovación por parte de las autoridades, sino como un medio para promover su desarrollo.

Ambas organizaciones proponen eliminar las cohortes, reforzar el papel del Sandbox como espacio de pruebas en materia regulatoria del sector asegurador, la flexibilización en los requisitos de acceso a las pruebas, y dotar a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) de los medios económicos y humanos para mejorar la experiencia y reducir los tiempos en los expedientes.