“La digitalización del sector es un hecho y no podemos quedarnos al margen”, declaró Inés Besada, responsable de Desarrollo de Negocio de Seguros de Tecnocom, en la apertura de la jornada organizada por la compañía y en la que se explicaron las particularidades y ventajas de la póliza electrónica. Reseñó que estamos en un momento de gran cambio tecnológico y las empresas deben adaptar su cultura ante el desafío que supone la llegada de un nuevo cliente digital y un escenario en el que “la movilidad es una palanca de cambio que permite llegar a los clientes estén donde estén”. Además, apuntó que la tecnología también llega a la Mediación, aportando herramientas a la red comercial.

Jornada de Tecnocom

Juan Carlos Llerena, director de Desarrollo de Negocio del área de Nuevo Medios Digitales de Tecnocom, habló de las particularidades de la póliza digital. “El entorno ha cambiado. A nivel legislativo, se está impulsando la agilización de los procesos y la eliminación del papel”, afirmó. Igualmente, hizo hincapié en la creciente tendencia al uso del smartphone para todo tipo de cometidos, especialmente en la generación ‘nativa digital’, que prefiere la comodidad que ofrece la gestión remota.

Un proceso sin papel

Esta tendencia a lo digital, lejos de suponer un inconveniente para el sector, supone ciertas ventajas. “El papel hace caro el proceso”, comentó, ya que además de su coste material, conlleva la impresión, transporte, digitalización, captura de datos o custodia. Además, señaló que “el papel hace poco ágil el proceso” e introduce cierta inseguridad en la contratación.

La compañía plantea un proceso en el que el papel no llegue a aparecer, para lo que es necesario garantizar que se llegue a todos los canales -móvil, call center, autoservicio o presencial-, que se empleen funcionalidades de firma legales que valgan en todos los canales, que se asegure la entrega al cliente y la custodia, y que sea un proceso con valor legal

Garantía de validez legal

Acerca de capacidad probatoria de la tramitación digital, precisó que, dependiendo del caso, será necesario certificar la entrega, la lectura o el consentimiento por parte del cliente. Así, recalcó que la digitalización facilita la certificación del contenido, del envío y de la entrega -en la certificación de entrega-; el acuse de recibo, autenticación del receptor y acuse de lectura -en la certificación de lectura-; y la aceptación o rechazo y certificación y notificación de firma -en la certificación de consentimiento-. “Todo esto queda registrado en digital, dando mayor validez legal”, comentó.

La jornada concluyó con una demostración práctica del funcionamiento de la plataforma de tramitación. Llerena insistió en que la digitalización de este proceso permite recoger todo tipo de datos, como método y momento de la firma o desde qué tipo de dispositivo se hizo, e incluso el sistema operativo del aparato y el navegador empleado o la IP desde la que se realizó, información con gran utilidad desde el punto de vista jurídico.