cesvimap simultyc gemelodigitalacoruniaCesvimap, centro de I+D de Mapfre para la Movilidad, y Simultyc, startup perteneciente al grupo Siemens, han puesto en marcha una iniciativa conjunta por la que ambas compañías colaboran en la simulación detallada de diferentes escenarios para evaluar el riesgo potencial de los vehículos a motor, permitiendo valorar riesgos reales trabajando en un metaverso, así como reducir gastos y tiempos de comercialización en los niveles más avanzados de la conducción autónoma.

Esta iniciativa utiliza gemelos digitales o representaciones virtuales generadas a partir de datos del mundo real para realizar miles de simulaciones de factores de riesgo, anticipando situaciones en las que no existe un histórico real.

En concreto, mediante la simulación detallada dentro de gemelos digitales construidos a medida y basados en datos reales, Cesvimap y Simultyc analizan entornos conocidos, como aquellos en los que se desarrollan las pruebas de circulación de la lanzadera autónoma o ‘Shuttle’, desarrollado y construido por el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia CTAG. Adicionalmente, Cesvimap aplica estas tecnologías también sobre el vehículo autónomo que ha desarrollado junto con el INSIA y la Universidad Carlos III de Madrid antes de sus pruebas reales.

Desde Mapfre explican que, de este modo, se generan virtualmente diferentes escenarios de climatología, tráfico rodado y peatonal sobre gemelos digitales de estos entornos reales de circulación, permitiendo a Mapfre medir, valorar y tarificar posibles riesgos en la circulación, así como crear productos aseguradores específicos para ellos, o bien exclusiones que no podrían cubrir las aseguradoras.

Reproducción del entorno

Tras la reproducción del entorno físico se analiza de manera virtual el eventual impacto de efectos climatológicos adversos (lluvia, niebla…), la presencia de peatones, la existencia o ausencia de luminosidad (día, noche o situaciones intermedias como el amanecer o el atardecer) y se pueden realizar sugerencias respecto a los recorridos inicialmente previstos antes de la circulación con el vehículo real, con el fin de minimizar los riesgos posibles de siniestro vial.

También se reproduce la presencia de patinetes y bicicletas en la misma carretera, o posibles comportamientos incívicos del resto de usuarios de la vía (como cruzar por zonas prohibidas, por ejemplo).

La simulación contribuye a la minimización de riesgos asociados a la conducción autónoma, en un contexto donde la inteligencia artificial y la simulación son herramientas clave para anticiparse a la normativa futura que regulará la conducción autónoma a partir de 2024. Asimismo, Cesvimap y Simultyc aportan los resultados de estas pruebas a los programadores de los algoritmos de control del vehículo para analizar la posible siniestralidad de un vehículo autónomo. Estos ensayos favorecen la paulatina integración de la automatización en entornos reales de funcionamiento, minimizando los riesgos y costes asociados.