Los seguros de vida son un negocio de cola larga. Pueden transcurrir décadas entre el momento en que se crea una póliza y el momento en que ocurre un siniestro. La gestión informática de una cartera con estas características, que fácilmente alcanza una longevidad de 40 años, puede provocar un gran dolor de cabeza. Se crean proyectos faraónicos siempre que ocurre la obligación – principalmente debido a cuestiones legales – de actualizar o cambiar estas plataformas.

Un nuevo consumidor más exigente, más digital, más presente impulsa la entrada de nuevos actores con nuevos modelos de negocio. En apenas dos años se asistió a la emergencia de nuevos conceptos, en particular los seguros bajo demanda (Trov, Cuvva, Slice…), y a un mayor aprovechamiento de un concepto más antiguo, el seguro basado en el uso.

La recurrente reducción de las márgenes operacionales, causada más directamente por el periodo prolongado de tipos de interés bajos y, al mismo tiempo, por mayores necesidades de capital, crea fuertes presiones para que las aseguradoras mejoren su desempeño. Hemos presenciado genéricamente algunas decisiones estratégicas, tales como la adopción de nuevos productos que impliquen menores responsabilidades en el futuro, la creación de líneas de negocio distintivas basadas en la apertura de nuevas operaciones “greenfield”, la ampliación del área de actuación a nuevos mercados emergentes y a operaciones de fusión y adquisición.

Para sobrevivir y prosperar en el dinamismo actual del mercado de seguros, es necesario alcanzar más agilidad, más innovación, más simplicidad, más flexibilidad y, al mismo tiempo, menos costes.

Cloud insurance surge hoy como la opción con mayor potencial para ayudar a las compañías de seguros en la persecución de sus objetivos estratégicos, posibilitando modelos de asociación que reúnen a un conjunto único de características:

  • permite hacer una inversión indexada a la utilización de la solución, en detrimento de los modelos tradicionales que implican elevados costes inmediatos en licencias de software y adquisición de hardware;
  • permite una gran capacidad de escalabilidad, con reasignación de recursos a medida que el volumen de negocio aumenta;
  • permite el cumplimiento nativo de las necesidades de recuperación ante desastres;
  • permite el acceso al negocio desde cualquier lugar, a cualquier hora y en cualquier dispositivo;
  • permite garantizar el pleno cumplimento del complejo entorno regulatorio local, necesario para la explotación del negocio.

Conectando los desafíos que enfrentan las aseguradoras con la conjugación de los factores de inversión, seguridad, escalabilidad, cumplimiento de los requisitos legales y accesibilidad, cloud insurance se destaca como una excelente oportunidad para simplificar la gestión del sistema core de las aseguradoras.