agileHasta un 75% de las empresas ha iniciado procesos de agilidad, pero sólo un 20% ha logrado escalar este modelo con éxito. Así lo revela un estudio realizado por Paradigma Digital que, además, ha reunido a expertos en transformación digital del sector bancario de Banco Santander, ING, BBVA o Nationale-Nederlanden, para analizar los desafíos que impiden escalar modelos ágiles en una empresa.

Las compañías han incluido como elementos habituales en sus procesos de trabajo metodologías y herramientas ágiles como Scrum, Kanban o Lean StartUp, pero enfocados a áreas de entrega de producto y servicio con un componente esencialmente tecnológico y motivados por la necesidad de acompañar a sus clientes en el mundo digital. Sin embargo, la principal clave para escalar el modelo ágil es ser conscientes de la necesidad de hacerlo a nivel organizacional e involucrar a toda la empresa, siendo una de las áreas clave la de RR.HH.

Factores de éxito

Algunas de las claves para escalar un modelo ágil en la empresa, según la experiencia de estas empresas, son:

  1. Flexibilizar el uso de frameworks: ‘welcome Mojito!’
    ¿Cuál es el framework agile que se adapta a tu compañía? ¿Scrum, SAFe, Less, Nexus …? Según coincidieron los expertos, aunque algunos estudios mencionan que ocho de cada diez empresas utilizan Scrum al escalar a toda la organización, no hay que ser rígidos en este sentido, ya que ningún framework se adapta completamente a las necesidades de todos los equipos y trabajos. En este sentido, la flexibilidad es clave para escalar la agilidad a nivel de toda la compañía, por lo que se recomienda aplicar la “técnica del mojito”: ir cogiendo ingredientes construir el framework que mejor se adapte a lo que necesita cada equipo según su situación.
  2. Aplicar una gestión agile bidireccional ‘top-down’ y ‘bottom-up’
    Según estos expertos, la evolución hacía la agilidad debe venir tanto de arriba abajo como de abajo a arriba, debe haber una evolución en paralelo en ambos sentidos.
  3. Crear foros de escalados
    Los equipos con flujos de trabajo colaborativos deben saber fácilmente qué tareas están a la espera de otras y cuándo pueden empezar con su parte del trabajo. Para ello es necesario impulsar una fuerte cultura relacional.
  4. Impulsar el protagonismo de los equipos ágiles
    Una de las claves es que los impulsores de equipos ágiles sean protagonistas y formen parte de la transformación ya que se necesitan aliados y protagonistas en todas partes para reducir la resistencia.
  5. Extender agile más allá del ciclo de desarrollo
    No terminar la colaboración del equipo desarrollador en la entrega del software sino continuar ese desarollo para posibles mejoras y calidad y dar la oportunidad de estar cerca del usuario también una vez que se ha entregado el software.