guycarpenter-logoEl mercado (re)asegurador tiene que hacer frente actualmente a un entorno cambiante e incierto del riesgo. Ante este panorama, es importante que las compañías del sector intenten identificar y conocer mejor los riesgos emergentes para así poder hacer frente a largo plazo y en un futuro a los desafíos del entorno. Esta es una de las claves que se pone de manifiesto en el último informe publicado por GUY CARPENTER bajo el título ‘Mañana, nunca se sabe’.Estos riesgos emergentes, se explica en el informe, pueden ser nuevos eventos e imprevistos que se suman a una evolución de los riesgos conocidos que cada vez son más difíciles de cuantificar, pero pueden tener un impacto significativo en el sector de los (re)seguros. Estos riesgos, como son los tecnológicos o los avances económicos y científicos, tiene el principal problema de que hay pocos datos históricos sobre ellos por lo que los modeladores y los suscriptores no pueden trabajar con estadísticas. Por el contrario, los riesgos emergentes sí pueden incluirse ya en los libros de negocios de las compañías de seguros pero los costes potenciales no pueden ser conocidos aún. De todas formas, con asiduidad se genera incertidumbre en el significado y sus consecuencias pueden ser ambiguas.

Por otro lado, la economía mundial está cada vez más interconectada y esto también añade complejidad a los riesgos emergentes, es decir, la significativa suscripción existente y mejorar las prácticas en la gestión del riesgo puede no ser suficiente en el futuro.

Mediante el análisis de los riesgos emergentes las compañías pueden intentar mitigar el elemento sorpresa y comenzar a entender las posibles oportunidades de crecimiento que surjan. Si bien este proceso no siempre dará lugar a predicciones exactas, intentar identificar los riesgos potenciales que tienen de causar pérdidas significativas es fundamental para la función del (re)aseguro, explica GUY CARPENTER en el informe. También incide en que, a través de la búsqueda para comprender mejor los retos del futuro, las compañías estarán preparadas para reaccionar ante un panorama de riesgos en evolución y apoyar el crecimiento económico futuro al ser capaces de ofrecer una cobertura adecuada.