hogar - seguro de hogar - home - insurance - recurso - conceptoDebido al alto precio que han alcanzado los inmuebles, en la actualidad, contar con una vivienda en propiedad es todo un privilegio. Si se trata de nuestra vivienda habitual, albergará además nuestros bienes más preciados y será el espacio que compartamos con nuestros seres queridos. Por todo ello, es más que recomendable contratar un seguro de hogar que nos permita vivir tranquilos frente a cualquier posible incidencia que pueda ocurrir.

Y es que, por muy cuidadosos que seamos en nuestro día a día, el paso del tiempo produce un desgaste paulatino en cualquier inmueble. Se denomina desgaste natural a todas aquellas condiciones que son esperables por el paso del tiempo. En toda vivienda, ya sea residencia habitual o vivienda vacacional, se produce cierto desgaste vinculado a su uso o falta de uso, que son esperables en todos los casos, y que no suelen estar recogidas en un seguro de hogar. No obstante, son muchas las situaciones que sí están cubiertas.

¿Qué tener en cuenta antes de contratarlo?

Hay diversos factores a tener en cuenta a la hora de contratar una póliza u otra. Se debe tener en cuenta, además del año de construcción de la vivienda, la antigüedad de techos, paredes y cimientos y si se han sometido a rehabilitaciones posteriores. También resulta importante de cara al desgaste natural, si se trata de un inmueble ubicado en un lugar especialmente expuesto a las inclemencias climatológicas que pueden acelerar este desgaste.

Otras cuestiones importantes son el tipo de materiales de construcción utilizados; si son de alta calidad con más motivo convendrá asegurarnos su correcto mantenimiento. Y es que un buen seguro de casa también permite ayudar a prevenir deterioros más graves, que se producen como consecuencia de no llevar a cabo un seguimiento adecuado y permitir que pequeñas reparaciones se compliquen.

Por ejemplo, hay casos en los que no contar con un seguro de hogar provoca que los propietarios de un inmueble no hagan frente de forma inmediata a un problema inesperado y dejarlo sin resolver conlleva la necesidad de reparaciones más complejas y costosas. Por ejemplo, una ventana que no se cierra correctamente puede ser una reparación simple de la que podría hacerse cargo la aseguradora y, en cambio, si se queda un tiempo sin solucionar, terminaría agravándose provocando filtraciones o estropeando el suelo de la estancia.  Es importante comparar seguros de hogar para encontrar uno que nos proteja ante estos imprevistos sin afectar al presupuesto ni a la habitabilidad de la vivienda.

Ciertas características de las viviendas requieren un mantenimiento más riguroso que otras, por ejemplo: una piscina, un garaje o un tejado individual. Por ello resulta fundamental contar con una póliza que nos facilite su conveniente mantenimiento. Otro punto importante es que nuestro inmueble esté protegido frente a posibles problemas derivados de las obras o reformas en las viviendas colindantes, que pueden afectar a las paredes creando grietas de menor o mayor tamaño, o lo que es más grave a los cimientos.

En definitiva, es conveniente optar por una aseguradora que nos ofrezca la máxima seguridad y confianza. Sus asesores nos ayudarán a elegir la póliza que mejor se adecúe a nuestras necesidades y las de nuestro inmueble. Contar con un buen seguro de hogar nos permitirá dormir mucho más tranquilos.