Felipe GangoitiCrawford ha presentado en Madrid su herramienta U-Adjust, ante directores de siniestros, redes de profesionales y responsables comerciales. Tal y como ya explica Felipe Gangoiti, consejero delegado de la entidad, en una entrevista en Actualidad Aseguradora, «esta herramienta es nuestra forma disruptiva de gestionar y tramitar siniestros». El mercado, además, está teniendo una respuesta muy positiva. “Es un modelo de gestión mucho más acorde con los tiempos que corren”, revela.

Diseñada y desarrollada para optimizar la atención en Hogar, Comercio y Comunidades, “es una clarísima evolución en la automatización de procesos robotizados (RPA). Es en definitiva un sistema de gestión de incidencias con los aseguradores focalizado en dos áreas fundamentales como son maximizar la satisfacción del cliente y un detallado análisis de Big Data para el asegurador”, detalla el comunicado.

U-Adjust trabaja, según Crawford, bajo un sistema que se puede denominar de economía colaborativa en la que utilizando un alto número de profesionales se hace posible valorar daños y aplicar las pólizas de seguros de manera consistente y objetiva, ya que mientras el profesional se limita a recoger elementos fácticos, el sistema liquida, tramita y emite el informe de liquidación.

Además, añade la compañía, cuenta con ventajas y beneficios como son «una mayor productividad en las inspecciones, una disminución de los tiempos de espera en las inspecciones, una objetividad en la evaluación de los siniestros, trazabilidad, una disminución de los costes, sistema de priorización en las urgencias, informes online con indicadores de gestión que posibilitan adelantarse a posibles incidencias, reducción de tiempo en tareas administrativas y agilidad en tareas repetitivas incrementando las actividades de mayor valor añadido y, como consecuencia, mejora claramente la satisfacción del cliente».

Como aclaraba Felipe Gangoiti en la entrevista con Actualidad Aseguradora, el desarrollo de U-Adjust no implica una amenaza para peritos, tramitadores y especialistas en este campo. «Es algo que a veces erróneamente se percibe así, pero las personas continúan y continuarán siendo imprescindibles, y serán esenciales en la prestación de servicios; siempre marcarán la diferencia. Eso sí, necesitarán adaptarse y centrarse en su propio valor añadido, permitiendo que esta cuarta revolución industrial sustituya determinados procesos y prácticas, como sucedió en los cambios producidos hace años en campos tan diversos como la industria, las comunicaciones o incluso la medicina. Es decir, hay que unirse al cambio y beneficiarse de lo que aporta”.