Cambios tecnológicos, nuevas habilidades y la complejidad de la interrupción están desafiando a los ejecutivos y obligándoles a transformar sus empresas, pero también a que ellos mismo tengan que evolucionar. Ahora los C-suite deben colaborar con sus clientes y con sus empleados influyentes.

Según afirman desde Accenture en su informe ‘Striking Balance with Whole-Brain Leadership’ esta trasformación se están dando en todas las capas de la organización. Existen nuevas reglas de contratación para los C-suite y la oportunidad que tienen en este caso radica en cerrar la brecha entre las habilidades y comportamientos que los ‘Pathfinders’ o ‘Exploradores’ esperan de estos líderes y lo que los C-suite consideran importante.

Los líderes empresariales están ahora bajo más presión que nunca, especialmente aquellos que forman los Consejos de Dirección. Para que sus organizaciones no sólo tengan éxito – sino que prosperen realmente – en esta era de transformación compleja los ejecutivos deben presentar una respuesta audaz, nueva y diferente, afirma la consultora. Y en este aspecto, “los equipos que adoptan y promueven proactivamente los enfoques integrales en sus empresas producen mejores resultados financieros que los que no lo hacen”, añaden.

Estas presiones están aumentando y convergiendo en la C-suite como nunca antes. Llegados a este punto desde Accenture se apuesta por el cambio positivo: “Nuestra investigación muestra que hay tres grupos de empleados y clientes a los que los líderes de la compañía están acostumbrados a dirigir hábilmente – los hemos llamado los ‘Agitadores’, los ‘Privados’ y los ‘Indiferentes’. Luego tenemos a los ‘Pathfinders’ o ‘Exploradores’, un nuevo grupo que identificamos que es notable tanto por sus características como por su influencia”.

El poder de los ‘Exploradores’

Los ‘Pathfinders’ son de particular relevancia, afirma la consultora. Este grupo está enmarcado por el empoderamiento y las motivaciones autopercibidas, y por su creencia de que pueden efectuar cambios dentro de las empresas para las que trabajan o a las que compran productos y servicios.  En lugar de ser visto sólo como una fuerza desestabilizadora adicional, este supergrupo de empleados y clientes puede ser un agente positivo de cambio que hay que abrazar. Constituyen un tercio de los más de 11.000 empleados y clientes que hemos encuestado en todo el mundo, añade Accenture.

Casi tres cuartas partes de este «supergrupo» creen que tienen el potencial de destruir el valor empresarial si se ignoran sus expectativas. “Esa es la mala noticia”, detalla la consultora. Pero también hay buenas noticias: Los exploradores poseen una influencia significativa. Como empleados, tienen el doble de probabilidades de estar en la vía rápida hacia el liderazgo y tienen habilidades críticas. También son un 67% más propensos a comprar a empresas que contribuyen a la sociedad. Al tomar la iniciativa de los Pathfinders, la C-suite puede hacer nuevos aliados importantes y proporcionar la rampa de acceso al cambio que necesitan para posicionarse a sí mismos y a sus compañías para el éxito.

El camino está despejado, solo hay que liderar el cambio

  1. Abordar la brecha de habilidades: Nueve de cada diez ejecutivos de C-suite están empezando a tomar medidas utilizando métodos orgánicos e inorgánicos para abordar la brecha de habilidades que existe entre ellos. Más de la mitad de los ejecutivos encuestados están haciendo esfuerzos activos de reciclaje dirigidos a la C-suite y el 46% está atrayendo nuevos talentos de fuera de su organización.
  2. Redefinir el liderazgo tradicional: Aprovechar el poder del grupo Pathfinder es esencial. Al abrazarlos, concederles acceso a los canales tradicionales de «sólo liderazgo» y actuar sobre la base de sus ideas, los C-suite ganarán aliados y volverán a redefinir su liderazgo. Y debido a que los Pathfinders tienen el doble de probabilidades de estar motivados para dar lo mejor de sí mismos a su empleador y el doble de probabilidades de elegir una marca más cara porque prefieren lo que representa, toda la compañía se beneficiará de aprovechar estos agentes naturales de cambio.
  3. Hacer esto bien es un acto de equilibrio. El C-suite debe construir estas habilidades equilibradas y utilizarlas tanto a nivel organizativo como individual. Esto les permitirá aprovechar un enfoque integral para resolver los problemas de mayor valor que presenta el efecto combinatorio actual de la interrupción. Y al liderar desde el frente, integrarán las habilidades basadas en datos y centradas en el ser humano en la organización como la nueva norma, pagando dividendos a corto y largo plazo y mejorando la competitividad.