password contraseña cyber,crime,phishing,mail,,,security,awareness,training,to,protectUn estudio ha desvelado recientemente que se hackea un promedio de 300.000 cuentas de Facebook cada día. Esta extraordinaria cantidad de hackeos demuestra que hay un gran número de hackers tratando de hacerse con las cuentas privadas de millones de usuarios en todo tipo de plataformas online. Facebook lidera estas cifras, pero no es la única plataforma afectada por esta oleada de ciberataques.

Los ciberatacantes están buscando hacerse con todo tipo de cuentas online que tengan cualquier posibilidad de ser monetizadas. Esto incluye cuentas de Instagram, TikTok, YouTube, X, Spotify, Apple Music, Amazon y una infinidad de plataformas online. Cualquiera de estas cuentas tiene posibilidades de estar asociada a tarjetas de crédito u otros métodos de pago, que, por supuesto, son algunos de los principales objetivos de los hackers.

Incluso las cuentas que no tienen asociada una tarjeta de crédito pueden ser beneficiosas para los ciberatacantes. En muchos casos, los usuarios introducen una gran cantidad de información personal en cuentas relativamente inocuas. Al vulnerar estas cuentas, los hackers pueden usar esta información para hacerse con el control de otras cuentas que les resultan más ‘rentables’, como las de Amazon, PayPal o las apps de banca online.

Nadie se libra de esta oleada de hackeos

Para los hackers no resulta prioritario vulnerar las cuentas de personas famosas o particularmente adineradas. Resulta mucho más sencillo lanzar ataques masivos contra cientos de miles de cuentas, y luego simplemente aprovecharse del puñado de cuentas que consigan vulnerar en cada ocasión. Incluso un pequeño hackeo de unos pocos cientos de euros supone un rédito excelente para un hacker, ¡sobre todo si puede conseguirlos en apenas unos minutos!

El exceso de cuentas online que gestionamos a diario y, sobre todo, la enorme cantidad de cuentas que dejamos abandonadas tras usarla solo una vez, suponen un peligro añadido. Estas cuentas abandonadas son uno de los principales puntos débiles para nuestros datos personales, sobre todo en los casos en los que ni siquiera recordamos que las teníamos, y especialmente si habíamos usado la misma contraseña para todas ellas.

Es por esto que debemos crear contraseñas fuertes para proteger nuestras contraseñas online, incluso en los casos en los que prevemos que solo usaremos la cuenta una única vez. O, mejor aún, lo ideal es no crear cuentas online en primera instancia, porque esta acumulación de cuentas abandonadas pone en serio peligro la integridad de nuestra información en apps de mayor importancia como las de nuestra banca digital.

Esto es lo que debes hacer para mantener una buena higiene digital

Aquí es donde entra el juego el concepto de ‘higiene digital’, que se refiere justamente al hábito de eliminar las cuentas que ya no usamos, proteger adecuadamente las que sí, y minimizar la cantidad de información personal que compartimos en internet, tanto de forma pública como privada. Algunos de los hábitos de higiene digital más importantes que debemos adoptar son estos:

  • Eliminar las cuentas innecesarias. Tómate algo de tiempo para eliminar las docenas de cuentas online que realmente no necesitas para nada. Estas cuentas solo están almacenando tus datos personales sin motivo, y suponen un riesgo para la integridad de tus otras cuentas si esta información se filtra en un hackeo. ¡Además, evita abrir nuevas cuentas de este tipo en lo sucesivo!
  • Usar contraseñas seguras. Decíamos antes que resulta esencial que protejamos nuestras cuentas online usando contraseñas seguras. Cada cuenta que tengamos en internet debe estar protegida por una contraseña que sea única e imposible de adivinar. Reutilizar una contraseña en diferentes cuentas está completamente prohibido si quieres mantener tu información a salvo.
  • Activar la verificación en dos pasos. Los sistemas de verificación en dos pasos se encuentran entre las mejores herramientas con las que contamos para proteger nuestras cuentas online. Puedes usar los mensajes SMS como ‘llave’ extra para acceder a tus cuentas, pero es más recomendable hacer uso de una app de autentificación en dos pasos como las que ofrecen Microsoft o Google.
  • Minimizar la información que compartimos. Al crear nuevas cuentas online o al gestionar las cuentas que ya tenemos, es fundamental reducir la cantidad de información privada que compartimos en ellas. Los datos que hacemos públicos en redes sociales como Facebook o Instagram son especialmente sensibles, pero también debemos vigilar la información que nos solicitan estas plataformas de forma interna.

Debemos tener presente que los hackers pueden usar cualquier información que compartamos online para vulnerar nuestras cuentas, tanto mediante ataques de diccionario como mediante técnicas de ingeniería social. La mejor manera de proteger nuestros datos personales y bancarios en internet pasa entonces por minimizar las posibilidades de que los hackers se hagan con esta información crítica. ¡Y aquí es donde la higiene digital resulta esencial!