Ganadores-DKVImpacta22Los cinco proyectos seleccionados en la segunda edición de DKV Impacta, el programa lanzado por la aseguradora en alianza con Impact Hub en el marco de su compromiso con el emprendimiento, tuvieron ayer su espacio para presentarse públicamente.

Los seleccionados –Fregata Technologies, The Searching Help Factory, la Asociación Surestea, la Asociación Sofía-Promoción de la Salud y Gaman Diversidad e inclusión SL expusieron sus respectivos proyectos centrados en da respuesta a dos retos: la degradación del medio ambiente y los efectos del cambio climático en la salud de las personas, y la prevención de enfermedades que tienen un impacto directo en colectivos en riesgo de exclusión y vulnerabilidad social.

Josep Santacreu, consejero delegado de DKV, realizó la entrega simbólica a los proyectos seleccionados, que reciben una dotación de 15.000 euros cada uno para seguir escalando sus iniciativas, además de la ventaja, por parte de DKV, “de poder incorporar alguno de estos proyectos a su ecosistema digital”, según afirmó. En este sentido, destacó sobre DKV Impacta que, “además de ser nuestra principal iniciativa de innovación social, las relaciones que se establecen con los impulsores de los proyectos contribuyen al proceso de innovación y de gestión del conocimiento de DKV”.

La tecnología: un nuevo determinante de la salud

A continuación, tuvo lugar un debate que, además de la intervención de Santacreu, contó con los puntos de vista de Antonio González, director de Impact Hub, y Elena Torrente, subdirectora de desarrollo de salud digital de DKV, que analizaron la innovación social en Salud. En el mismo, se dieron algunas recomendaciones a los proyectos seleccionados para que avancen y se destacó la importancia de que las empresas apoyen la innovación, tanto interna como externa, y aquellos proyectos que tengan impacto social y sean de alcance a muchas personas. Santacreu también resaltó que la actual situación solo podremos afrontarla con la implicación de todos (sector empresarial, sector público, tercer sector social y emprendimiento) “e iniciativas como Impacta pueden ser de gran utilidad para canalizar esa colaboración”.

Otra cuestión sobre la que se ahondó fue la del componente ético para el buen uso de la tecnología y la necesidad de acabar con la brecha digital existente en materia tecnológica, pues “ya se habla de la tecnología como un nuevo determinante de la salud”, según Torrente. En este sentido, Santacreu explicó que, al igual que la tecnología está aportando muchas ventajas (como dar acceso a la atención sanitaria a muchos colectivos que antes no podían), también tiene una cara negativa que hay que tratar, como el mal uso de la gente joven, el aislamiento que a veces produce o el desconocimiento de sus usos por parte de las personas mayores.

Otro tema de debate se centró en el enfoque que deberían tener las entidades sociales de todo calibre en el tema del cambio climático. El evento, el primer acto de la compañía siguiendo los criterios ESG del decálogo de eventos sostenibles, fue moderado por David Camps, responsable de Innovación social de DKV; y en su primera parte también contó con Silvia Agulló, directora de Negocio Responsable de DKV, además de los representantes de los proyectos seleccionados.