5G
Al borde de la llamada Cuarta Revolución Industrial en España, un 52% de los españoles afirma desconocer qué es el 5G. Es la principal conclusión que se desprende del I Barómetro Europeo de la Vida Digital realizado por Celside Insurance y Harris Interactive. Según el informe, el 92% de los españoles ha oído hablar de ella, pero más de la mitad de la población desconoce exactamente qué es.

Se trata de una nueva era tecnológica que se abre paso en nuestro país con la llegada de la tecnología 5G, la quinta generación de las comunicaciones que se postula como palanca para impulsar el sector industrial y ofrecer nuevas posibilidades a los usuarios.

Al margen de la guerra establecida entre Estados Unidos y China por liderar su desarrollo a nivel mundial, en España las principales operadoras de telefonía han estrenado ya esta tecnología y han anunciado un importante despliegue comercial para captar clientes y liderar la popularmente llamada Cuarta Revolución industrial.

¿Saben los usuarios exactamente qué es y cómo les afecta?

A pesar del poco conocimiento general que hay acerca de esta nueva tecnología, un 64% de los españoles considera que el 5G cambiará sus hábitos de consumo digital. La gran mayoría valora positivamente su llegada.

Los motivos que destacan como ventajas de esta llegada del 5G son:

  • Tener una conexión más rápida (59%).
  • Asesoramiento médico de forma telemática (26%), clave en el momento actual que vivimos.
  • Descarga de contenidos a mayor velocidad (23%).
  • Capacidad de controlar otros dispositivos de forma remota (21%).

Sin embargo, solo un 17% de los españoles afirma que cambiará de dispositivo móvil con la llegada del 5G, según datos del Barómetro.

Si bien es cierto que la incipiente tecnología 5G, que todavía podría tardar una década en desarrollarse masivamente, prevé su principal impacto en el sector industrial y no en las comunicaciones entre personas, el paso del 4G al 5G supondrá importantes cambios para los usuarios: mayor velocidad de descarga, posibilidad de tener más dispositivos conectados al mismo tiempo y menor tiempo de respuesta desde que se da una orden a un dispositivo electrónico hasta que se ejecuta, serían algunos de los beneficios que los consumidores percibirían en su día a día.