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El uso de la analítica predictiva por parte de las aseguradoras para luchar contra el fraude ha alcanzado un máximo histórico. Esta es la primera conclusión del último informe sobre tecnología contra el fraude en seguros realizado por la Coalición contra el Fraude en el Sector Asegurador y SAS.

En concreto, el estudio State of Insurance Fraud Technology revela que el 80% de las aseguradoras utiliza modelos predictivos para detectar el fraude, frente al 55% de 2018. Además, también acentúa la importancia del software de verificación de identidad, citado por el 40% de los encuestados.

En medio de un alarmante aumento de las estafas de phishing malicioso, que se han incrementado en un 600% desde el inicio de la pandemia, el análisis de la identidad se está convirtiendo rápidamente en una tecnología imprescindible para las aseguradoras.

«Se necesitan tecnologías cada vez más sofisticadas para frustrar la actividad de los defraudadores de seguros», señala Isidoro García, responsable de negocio del sector asegurador de SAS. «El modelado predictivo ha aumentado un 25%. La minería de textos casi se ha duplicado, pasando del 33% al 65% en tres años. Estos resultados demuestran que, incluso cuando la Covid ha alimentado el ‘boom’ del fraude, las aseguradoras han ampliado con agilidad sus capacidades de análisis avanzado e IA para contrarrestar las amenazas altamente cambiantes de la actualidad”, añade el experto.

Aliados para luchar contra el fraude

Para los expertos la tecnología antifraude más utilizadas por las aseguradoras son: las red flags automatizadas (88%), los modelos predictivos (80%), la minería de textos (65%), la capacidad de notificación (64%), la gestión de casos (61%), la notificación de excepciones (51%) y la visualización de datos/análisis de enlaces (51%).

Además de confiar en sus propios datos internos, asevera este informe, las aseguradoras están recurriendo a las listas de vigilancia del fraude del sector (88%), a los registros públicos (79%), a los agregadores de datos de terceros (55%), a los datos de las redes sociales (48%) y a los de los dispositivos personales (15%). Cabe destacar que el uso de datos no estructurados se disparó de algo menos de la mitad en 2018 al 81% en 2021.

Otros datos del estudio 

  • Las aseguradoras están recurriendo en masa a la tecnología de análisis fotográfico (de un 49% en 2018 a un 81% en 2021), para autentificar los daños por siniestro, identificar imágenes alteradas digitalmente e indexar las imágenes presentadas en otros siniestros.
  • Los investigadores reclaman más recursos. La nueva tecnología antifraude está generando una mayor eficiencia en los procesos de investigación, pero los recursos que las aseguradoras dedican a los equipos de investigación internos y externos son insuficientes para seguir el ritmo de los miles de millones de fraudes que se cometen cada año en todo el mundo. La limitación de los recursos informáticos ha sido el principal reto de la lucha contra el fraude, citado por el 68% de los encuestados.

«Sabemos que los criminales están utilizando tecnología avanzada a escala para sustraer información personal y saquear miles de millones de euros de las compañías de seguros cada año», comenta García. Por ello, para el experto se hace necesario «una adopción más amplia de las tecnologías emergentes y una inversión más profunda en las capacidades de lucha contra el fraude impulsadas por los seres humanos y las máquinas ayudarán a solventar la marea del fraude que inunda los mercados de seguros nacionales e internacionales”, puntualiza.