evolución cultural tecnológicaVivimos en una época de cambios constantes en la que la tecnología ha pasado a estar en el centro. La IA, la robotización, los trabajos en cloud o el metaverso, son solo algunos de los elementos tecnológicos que la digitalización ha incorporado a nuestras vidas, modificando nuestra forma de consumir y de relacionarnos con el entorno.

Si miramos bajo este mismo prisma al tejido empresarial español, son muchos los estudios que se han realizado en los últimos años en torno a la madurez digital de estas empresas. Según se desprende del informe DESI (Índice de la Economía y la Sociedad Digital) de la Comisión Europea, España sigue siendo el país de gran tamaño más digitalizado de la Unión –pasando de la novena a la séptima posición-.

Sin duda, pone en relieve el buen trabajo que se está haciendo desde las empresas para crecer en este ámbito, mostrándose resilientes incluso en las situaciones más adversas: como revelan los datos del INE, en 2020, en pleno auge de la pandemia, las actividades innovadoras de las empresas sólo descendieron un 11,9%. Sin embargo, queda mucho por recorrer si realmente las empresas de nuestro país quieren ser competitivas a nivel mundial y europeo.

Más que tecnología

Sin adentrarnos en las ya conocidas ventajas y beneficios de esta transformación o los obstáculos a los que se enfrentan las empresas, encontramos un aspecto que ha demostrado ser clave -y a la vez desconocido o ignorado- en este proceso: el cambio cultural. Un cambio que ya lo encontramos innato en el ecosistema emprendedor y que empuja a compañías grandes y pequeñas a reproducir en sus organizaciones.

Cuando hablamos de cambio cultural hablamos de un cambio de mentalidad que aplica desde el estilo de liderazgo hasta la gestión de las operaciones, el portfolio de soluciones o la forma en la que se comunica. Pero para que este cambio o transformación sea exitosa en cualquier organización, no solo hace falta la tecnología.

Se necesitan, además -e incluso antes que la tecnología- una serie de componentes adicionales:

  1. Objetivos de negocio claros;
  2. Equipos de alto rendimiento alineados y comprometidos con los objetivos;
  3. Una metodología clara que asegure el seguimiento periódico y constante de la evolución de las acciones llevada a cabo por los equipos.

Metodología PEAK

Entre algunas de las metodologías en las que las compañías pueden apoyarse para lograr el éxito en su transformación destaca la metodología PEAK. Esta metodología agile que está revolucionando la forma de trabajo en el mundo empresarial se basa en cuatro ejes: la priorización, el empoderamiento, la alineación y el conocimiento. Mediante su aplicación se puede generar ambición, motivación y más transparencia en todos los procesos de los equipos. Un método que pretende empoderar a los equipos, dotándolos de mayor flexibilidad y ‘know how’ para que puedan desarrollar su trabajo de la forma más dinámica y productiva posible.

Según el estudio ‘Pulse of The Profession 2021’ de la organización sin ánimo de lucro Project Management Institute, que mide el desempeño y las nuevas tendencias en el trabajo, las empresas ágiles son cerca de un 20% más productivas que las empresas tradicionales, hecho que repercute positivamente en la mejora de la cultura corporativa, derivando en la generación de mayor volumen de negocio.

Potenciar el conocimiento interno y promover el cambio cultural permite identificar aquellos puntos de fricción que impactan en la eficiencia de la compañía -rentabilidad- y que afectan directa o indirectamente en la calidad del servicio que se presta a los clientes. A su vez, los clientes ya no se conforman con productos masivos, buscan una mejor experiencia y una mayor personalización. Y esto solo se consigue si la organización tiene equipos ágiles, con procesos orientados al cliente y la tecnología necesaria para ello.

Por tanto, cambiar el mindset de los empleados y la cultura organizativa es fundamental para conseguir organizaciones líquidas y una transformación digital exitosa. Muchas veces nos olvidamos de que, sin el compromiso y la participación activa de los que están en el día a día de las operaciones, cualquier cambio tecnológico está predestinado a fallar. Y es que sin cambio cultural no hay transformación digital exitosa.


DAS_IT_Patricio_IlyefSobre el autor del contenido

Patricio Ilyef es director de Organización e IT de DAS Seguros.