El porcentaje de transacciones online fraudulentas llevadas a cabo en España descendió un 35% en el periodo que abarca desde el inicio de la pandemia hasta el fin del confinamiento (es decir, si comparamos la denominada fase 1, cuando se declaró la pandemia por la OMS, -del 11 de marzo al 18 de mayo- con la fase 2 -del 19 de mayo al 25 de julio-, cuando comenzó la reapertura de los negocios).

Esto refleja que, tras el confinamiento, los delincuentes redujeron sus actividades contra las empresas para centrarse en sacar partido de las estafas a los usuarios finales con timos relacionados con la Covid-19, según un estudio trimestral realizado por TransUnion. A pesar de este descenso, el fraude online originado en España durante el periodo de desescalada (fase 2) fue un 95% superior a la media mundial y un 45% superior a la media europea. Comparado con los primeros meses del año (entre el 1 de enero y el 10 de marzo), el fraude en transacciones online durante la fase más dura del confinamiento (fase 1) cometido contra empresas creció un 61% en España.

El fraude por sectores y tipos

Analizando el fraude cometido en diferentes sectores industriales y comerciales, y comparando las tasas de transacciones sospechosas en la fase 1 y en la fase 2 de la pandemia, el fraude online originado en España contra empresas se trasladó, en general, desde el sector de las telecomunicaciones en la fase de confinamiento (entre el 11 de marzo y el 18 de mayo) a la industria de los viajes y el ocio en la fase de apertura (entre el 19 de mayo y el 25 de julio).

En Seguros, el mayor tipo de fraude cometido fue el relacionado con siniestros falsos. Este era, en España, del -3% en la fase 1, mientras que en la fase de apertura el fraude online en el sector alcanzó el 8% a nivel mundial.

 

TrasUnion - Fraude online

 

“Industrias que suelen sufrir a menudo campañas de transacciones fraudulentas, como la de telecomunicaciones, servicios sanitarios o servicios financieros, han visto cómo los esfuerzos de los delincuentes se trasladaban a conseguir ‘dinero fácil’ en organizaciones menos preparadas”, afirma Melissa Gaddis, directora senior de satisfacción de clientes en TransUnion.

Objetivo: los usuarios finales

“En el momento en el que esas empresas han empezado a tomar conciencia de la seguridad, los delincuentes han visto que sus intentos de defraudar no conseguían el éxito esperado y han dirigido sus esfuerzos hacia los usuarios finales, especialmente hacia aquellos que tienen mayores presiones financieras”, asegura Juan Antonio Villegas, director general de TransUnion en España.

Los países en los que existió un mayor porcentaje de transacciones sospechosas durante la fase de preapertura de empresas fueron Kazajstán, Grecia y Chipre, por este orden, mientras que los más seguros durante estos meses han sido Nauru, Cuba y Suecia, por este orden. España se situó en el puesto 72 de los países con mayor número de operaciones fraudulentas durante la fase 2.

El estudio también destaca que un 32% de los encuestados se había sentido atacado por un fraude digital relacionado con la Covid-19. El grupo de edad más vulnerable fue el comprendido entre los 18 y los 25 años, con un 36% de estafas recibidas. El tipo de ataque más común fue el phishing (27%).

“Es fundamental que los usuarios mantengan la alerta ante un fraude que evoluciona cada día y que las empresas hagan lo posible para proteger a sus clientes con un enfoque basado en capas que asegure que los consumidores pueden realizar transacciones con garantías, pero sin perder de vista una experiencia de compra satisfactoria”, se concluye.