evento mapfreMAPFRE y la Deusto Business School han celebrado el tercero de los encuentros de su ciclo Ageingnomics, esta vez centrado en futuro de la salud en un mundo conectado. Este, se destacó, pasa por transformar la información en conocimiento y este en servicio. La digitalización permite hacer girar el futuro de la salud entorno a la experiencia de cliente y revolucionar la forma que tienen las personas de relacionarse con su salud.

Juan Abarca, presidente de HM Hospitales, reconoció, de antemano, que queda mucho por hacer para cubrir el “gap de penetración digital”, si bien en innovación tecnológica la diferencia entre el sector privado y el digital va a ser la apuesta por la transformación digital. A nivel público, si no hay un plan nacional integral no se avanzará.

Sobre las tecnologías a aplicar, destacó las posibilidades de la inteligencia artificial para la automatización de imágenes en la detección de la normalidad o el uso de algoritmos para predecir tratamientos.

Sergio Torrijos, head of Industry Finance de Google España, también apuntó al potencial de la IA como una de las técnicas para avanzar para cometer problemas muy complejos de forma muy diferentes y citó tres factores que permite en la actualidad explotar su desarrollo: la capacidad de almacenamiento ilimitada, la capacidad de computación casi ilimitada y a costes accesibles y una algoritmia que ha avanzado mucho, que permite avanzar a partir de datos desestructurados gracias al machine learning.

En este sentido, su firma busca ofrecer estas capacidades no solo a sus propios servicios, sino también democratizarlos para el resto de sectores, trabajando de manera colaborativa y abierta, desarrollando, en el caso del ámbito sanitario, servicios de prevención, de detección (prediagnóstico) o de desarrollarlo de patrones.

En salud, en Estados Unidos, la matriz de Google está trabajando en fase de desarrollo de un proyecto para ordenar la información médica y hacerla accesible y de forma rápida y en Kaliko, una empresa de biotecnología que busca fármacos para alargar la vida de las personas.

Simplicidad e inmediatez

La filosofía que inspiró el proyecto Mediquo fue el de simplicidad e inmediatez, que es lo que hoy mueve el mundo, según explicó Guillem Serra, CEO y fundador de la sociedad, que ha desarrollado una plataforma de comunicación con profesionales sanitarios a través de WhatsApp. En menos de un año desde su lanzamiento (en febrero,) esperan alcanzar en diciembre más de 500.000 consultas.

“Creo mucho en la comunicación de la gente. Hay una parte importante de proximidad, de acompañamiento y de comunidad que ahora es posible gracias a la digitalización lo permite”, indicó.

Comentó, por otra parte, la colaboración entre grandes corporaciones e insurtech. En su opinión, para que los proyectos no queden solo en prueba piloto debe haber un respaldo de toda la organización de la compañía, no solo de las direcciones de innovación. Las entidades tienen que crearse y cambiar sus protocolos”, concluyó.

Roberto Nuño, director de Deusto Business School Health, llamó la atención sobre el reto global que supone el envejecimiento y, en lo que implica a la sanidad, el cambio de en la epidemiología hacia enfermedades crónicas. Destacó que hay un colectivo del 10% de la población que consume el 80% de los recursos sanitarios. Demandó políticas “valientes” para afrontar cambios organizativos que permitan, por ejemplo, explotar la base de datos de la sanidad pública y avanzar hacia un sistema orientado a lograr resultados en salud y no solo a la mejora de la productividad del modelo.

El futuro del seguro de Salud comienza con la experiencia de cliente

“La revolución digital ha llegado a la salud. Esta revolución está facilitada por la tecnología, pero es una revolución en los hábitos de usos y en la forma de relacionarse las personas con su salud”, relató el director de Salud Digital de MAPFRE, Pedro Diaz Yuste. “En un mundo conectado, el futuro del seguro de Salud comenzará con la experiencia de cliente”, añadió.

Por ello, en el proyecto que lidera están trabajando mucho en diferentes pruebas piloto (actualmente en 5) para conocer la opinión de los clientes e incorporar a la plataforma aquellas que funcionen. “La tecnología actual nos permite hacer muchas pruebas. Con Internet, probar es fácil, rápido y barato. La filosofía es probar, probar y probar”, remarcó.

Asimismo, comentó que “damos mucha importancia al dato, lo que nos tiene que ayudar a tomar decisiones adecuadas para mejorar la experiencia del cliente.  En este nuevo proyecto, “buscamos soluciones ágiles, escalables y muy adaptadas a las necesidades del usuario”.

Igualmente, se refirió a que las plataformas digitales vienen para ayudar al paciente, no para sustituir a los médicos y anunció que esperan poder lanzar los primeros servicios de esta iniciativa antes de que acabe el año y llevar a cabo el lanzamiento oficial en el primer trimestre del próximo año.

Finalmente, se refirió a las posibilidades del blockchain en el ámbito de la salud, cuyos principales usos se enfocan hacia la identidad digital y el almacenamiento de información médica en un espacio seguro. Deberá pasar algún tiempo para su desarrollo (uno o dos años), “pero es algo que miramos con interés”.