startup trabajo mesaEmprender supone hoy día buscar nuevos modelos de negocio, en muchos casos de base tecnológica, y poder acceder a un mercado global. Para ello, para escalar una empresa, hace falta financiación, atraer y retener talento y que los inversores confíen en su potencial y lo apoyen, incluso sabiendo que igual no reciben beneficios durante varios años.

Sin embargo, la actual difícil coyuntura económica está suponiendo un freno a la inversión en startups y, diversas fuentes, apuntan a un fuerte descenso en el volumen de inversiones en empresas tecnológicas en el primer trimestre de 2023 respecto al mismo periodo del año anterior.

“Este es uno de los momentos más complicados de los últimos años para levantar capital. La incertidumbre económica y los malos resultados de los mercados financieros en 2022 han parado los pies de los inversores, y esto ha creado un ‘efecto bola de nieve’. Muchas startups necesitaban esa inversión para seguir vivas, y ya empezamos a ver que algunas echan el cierre. A su vez, esto provoca que los inversores perciban más riesgo y dificulten aún más la financiación. Lo positivo es que quienes sobreviven a momentos de crisis siempre tienen una posición aventajada en su mercado”, explica Miguel Camiña, cofundador de la fintech de asesoramiento financiero Micappital.

Por su parte, Felipe Vieira, cofundador de Networkme, añade: “Lo normal ahora es encontrar inversores mucho más reacios al riesgo, más exigentes con la forma en que la empresa está gastando el dinero y generando ingresos. Las empresas que en los últimos años han obtenido valoraciones elevadas y disparatadas se verán probablemente abocadas a una ronda a la baja, lo que podría perjudicar a los inversores y a la tabla de capitalización de la startup”.

En esto coincide Erik Podzuweit, fundador y co-CEO de Scalable Capital: “El comportamiento de los inversores ha cambiado. Ahora se fijan más en la rentabilidad de las empresas en fases avanzadas. Sin embargo, aquellas empresas emergentes con modelos de negocio sostenibles y una ventaja diferencial, o Propuesta Única de Venta (PUV), siguen atrayendo a los inversores. La clave está en mostrarles cómo se planea lograr la rentabilidad. La atención se ha desplazado del puro crecimiento a cómo crear y escalar negocios rentables”.

El reto de enfrentarse a una ronda

Enfrentarse a una ronda de financiación es un reto que trastoca en cierto modo la actividad de una startup. Como explica Miguel Camiña, “es un momento delicado que tiene un alto riesgo de descentrar al equipo de la tarea principal del negocio y hacer que se pierda el foco”. La fintech está en pleno proceso de ampliación de capital, para captar en torno a 600.000 euros con los que poder escalar su negocio de inversión y seguros. “Buscamos apoyos en nuestros propios socios para que nos ayuden a generar la confianza que necesitamos transmitir a los potenciales inversores”, apunta.

También la plataforma Flatio tiene previsto cerrar ronda durante el próximo año, y está en pleno proceso de preparación de su estrategia, propuesta de valor, objetivos y evaluación del capital necesario para alcanzarlos. “En este momento tenemos un cash-flow positivo, pero sabemos que creceremos mucho más rápido con capital externo. Aún no hemos hablado directamente con fondos, pero sí sabemos que hay mucha presión para generar beneficios operativos y que la valoración ha bajado, así que el dinero (la financiación) es mucho más caro”, indica Radim Rezek, CEO de la compañía.

En el caso de Networkme, cerró su ronda semilla el pasado mes de septiembre, y su prioridad ahora es ser lo más eficaces posible como empresa, generar dinero a través de las ventas y, probablemente, abrir una próxima ronda de financiación en el segundo semestre de 2024. “Es importante estar siempre hablando con posibles inversores, comprendiendo la situación del mercado y preparando tus datos para el momento en que inicies tu ronda. Hoy día, es fundamental construir relaciones a largo plazo con inversores potenciales”, comenta Felipe Vieira.

Recomendaciones para emprendedores

En este contexto de dificultad de captación de capital, desde Scalable Capital, Erik Podzuweit recomienda a los fundadores de startups “planificar sus recursos con más cautela, centrar sus actividades, controlar los gastos y tratar de acumular reservas. La clave está en encontrar un buen equilibrio entre crecimiento y rentabilidad. Nadie sabe cuánto durará esta situación, por lo que es importante concentrar el gasto en la mejora del producto y apoyarse en el Marketing para aumentar el impacto de sus actividades”.

El CEO de Micappital recuerda la importancia de no descentrarse del negocio en el periodo de 8 a 12 meses que de media puede durar una ronda, pues esto puede provocar que los números de la empresa se deterioren. También subraya la necesidad de tener un plan de negocio muy bien definido y saber muy bien cuáles son las palancas de crecimiento y rentabilidad del negocio. A su juicio, “el punto más determinante es tener un equipo muy potente, que los inversores vean con capacidad de adaptarse a un mercado cambiante de forma muy rápida”.

Para terminar, el consejo del cofundador de Networkme es “céntrate en construir un negocio increíble. Los negocios increíbles generarán ingresos, y siempre habrá dinero para invertir en proyectos que sean realmente buenos. Intenta empezar con tus propios ahorros, habla con tus clientes y genera la tracción adecuada. No esperes a conseguir financiación para empezar a hacerlo, porque el dinero podría tardar más de lo que esperabas”.