IoT y Big dataSegún Kevin Ashton, el pionero de la tecnología que acuñó el término, Internet de las Cosas es una red que no solo conecta a las personas, sino también a los objetos a su alrededor. Aunque esto parecía una ciencia ficción en 1999, este concepto se ha hecho realidad. Hoy, 20 años después, se cree que casi 260 millones de hogares del mundo no podrían imaginar su vida diaria sin dispositivos inteligentes en los años que vienen.

Como podemos imaginar, IoT no es una invención infalible. Es más, dispositivos inteligentes son propensos a las vulnerabilidades de diferentes niveles y brechas de seguridad parecidas a las que vimos en películas de terror. En la primera mitad de 2021, se fabricaron casi 1,500 de ataques dirigidos a los dispositivos inteligentes y cada uno de ellos tenía objetivos claros: robar datos e infectar la red para usarla de una manera turbia.

Aun así, es posible proteger nuestros hogares inteligentes y fortalecer su defensa contra la ciberdelincuencia más avanzada.

La conexión entre IoT y la ciberseguridad

Cuando hablamos de los dispositivos inteligentes, cabe destacar la otra cara de este concepto tan innovador: la ciberseguridad. Como ninguno de ellos podría funcionar sin la conexión a la red, cada dispositivo está en riesgo de ciberataques más avanzados dirigidos al robo de datos y otras acciones maliciosas que podrían afectar no solo a la seguridad de datos, sino también la protección de personas.

Aunque los dispositivos como relojes, cafeteras, o coches inteligentes han facilitado nuestras actividades diarias, no deberíamos olvidar que lidiamos con un sistema cuyas capacidades van más allá de la percepción humana.

Durante la pandemia, el sistema inteligente ha surgido como una solución asequible y conveniente para completar las tareas cotidianas de una manera más eficaz. Como resultado, el crecimiento de IoT ha fomentado el crecimiento de riesgos asociados con la ciberseguridad. Lamentablemente, los usuarios a menudo desconocen su importancia y no prestan mucha atención a las consecuencias potenciales.

Como ya hemos mencionado, han surgido más de 1,500 ciberataques desde la primera mitad de 2021. Una vez en tu sistema, un software malicioso puede robar tus datos o tomar el control de tu sistema entero. Otros propósitos de ciberataques fabricadas para IoT incluyen minar criptomonedas o desarrollar botnets para poner en marcha sus acciones turbias.

Según un estudio hecho por el Financial Times, más de 100 dispositivos usados en hospitales, incluso desfibriladores, están en riesgo de ser controladas o secuestradas por un grupo de hackers que busca vulnerabilidades en el sistema y trata de explotarlas. Por consiguiente, los servidores de hospitales, gobiernos, y otras instituciones podrían ser víctimas de un ciberdelito tan avanzado que podría poner en peligro las vidas humanas.

Si volvemos en 2018, veremos que la ciberseguridad de un dispositivo inteligente no era la prioridad. Por esto, las compañías técnicas no se dedicaban mucho al desarrollo de las estrategias de ciberseguridad que podrían fortalecer el sistema IoT. Por otra parte, si nos enfocamos en la situación actual, veremos que la cuestión de ciberseguridad requiere nuestra atención, nos invita a reflexionar de este problema y encontrar las medidas de seguridad que podrían defender nuestros datos y nuestras vidas de una manera eficaz.

¿Cuáles son los riesgos y cómo mitigarlos?

Tanto las redes domésticas como las corporativas son susceptibles de ser atacadas. Según los expertos de ciberseguridad, una de las mejores soluciones para proteger los datos recopilados por un dispositivo IoT es instalar un antivirus. Un antivirus diseñado para los dispositivos inteligentes ofrece un alto nivel de protección contra virus y malware más avanzados, dándote la oportunidad de crear una zona inteligente tanto en tu casa como en la oficina.

Según las estadísticas, los 4 riesgos más comunes en la esfera de Internet de Cosas son los siguientes:

  • Grandes cantidades de datos esenciales

Los dispositivos inteligentes guardan grandes cantidades de datos que, una vez robadas, pueden plantear un riesgo enorme. Estos datos incluyen el horario laboral de los moradores, o el acceso a los altavoces o aplicaciones que graban conversaciones. Todas estas innovaciones son un caramelito para hackers profesionales que no paran hasta que logren sus objetivos turbios.

  • Malware

Las amenazas de malware pueden ser fatal puesto que la mayoría de los dispositivos inteligentes no lleva integrada la protección contra estos ataques. Por este motivo, es fundamental tener un antivirus instalado para evitar que el malware se convierta en un ataque distribuido de denegación del servicio que podría bloquear el dispositivo entero.

  • Sistemas secuestrados

La contraseña fuerte es el Santo Grial de la seguridad y no deberíamos descuidar su importancia a la hora de proteger los dispositivos inteligentes del acceso no autorizado. El robo de la contraseña permite al hacker a controlar el sistema y todos los dispositivos conectados a la misma red.

  • Ransomware of Things

Si pensabas que el ransomware no podía ser peor, te equivocaste. De hecho, el ransomware tiene su forma especialmente diseñada para IoT y se llama “Ransomware of Things.” El riesgo de ransomware es bastante alto ya que el ciberatacante puede atacar y cifrar todos los dispositivos interconectados y pedir el pago de un rescate para que desbloquee los datos. En la mayoría de los casos, los datos permanecen cifrados aunque diste el dinero.

¿Cuáles son los métodos más eficaces para proteger mis dispositivos inteligentes?

En realidad, la seguridad de IoT está en tus manos. Te recomendamos que sigas la guía proporcionada por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) que sugiere unos métodos sencillos para aplicar en casa. Y claro, ¡no te olvides del antivirus!

  • Olvídate de la configuración genérica y pon un nombre de usuario y una contraseña complejos.
  • Instala cortafuegos en cada dispositivo conectado a la red para filtrar y limitar acceso desde dispositivos desconocidos.
  • Usa la conexión VPN cada vez que puedas.
  • Habilita un mecanismo de notificación para recibir mensajes en caso de un evento sospechoso.
  • No dejes de invertir en la ciberseguridad de tus dispositivos inteligentes.

Como hemos podido ver, IoT es un paraíso para hackers. Y aunque representan una invención de otro planeta, nunca podemos estar completamente seguros si nuestros dispositivos no están protegidos contra un software malicioso. Y si algo así puede ocurrir en nuestras propias casas, ¿qué pasa con la seguridad en un contexto más amplio?