Big DataEl negocio de garantizar la protección contra pérdidas financieras y mitigar el riesgo es tan antiguo como la civilización humana. En España rastreamos los orígenes de los seguros desde los años 1700 con la cobertura de riesgos marítimos por empresarios individuales y la posterior formación de varias compañías de seguros privadas en algunas ciudades españolas, cuya transformación estuvo muy influida por el comercio con las colonias en América.

Actualmente, en contraposición con ese mundo “antiguo”, una ola emergente de empresas ‘insurtech’ está buscando transformar el negocio de seguros a través de la aplicación de automatización, flujos de datos cada vez más sofisticados, big data, aprendizaje automático (ML) para optimizar procesos, personalización y capacidades de inteligencia artificial.

Un informe de McKinsey & Co¹ apunta a la percepción de que la industria a nivel mundial ha perdido algunas de sus características tradicionales en los últimos diez años al limitar los tipos de riesgos o clientes que cubre, al no desarrollar nuevos tipos de negocios para la era digital, y al no colaborar lo suficientemente rápido con las insurtechs y los nuevos ecosistemas de datos.

De hecho, el acceso a nuevos flujos de datos y la transformación digital para generar nuevas eficiencias son la clave para afrontar los desafíos estratégicos del sector asegurador, destacados por McKinsey: la necesidad de mejorar el “customer journey”, adaptar la distribución de acuerdo a los nuevos comportamientos de los clientes y modernización de las plataformas tecnológicas core para dar soporte al nuevo contexto digital.

De 2012 a 2020, la proporción media de la tecnología en los costes totales operativos de los seguros aumentó un 36%. El gran catalizador es el impulso y foco en la digitalización.

McKinsey señala que el sector asegurador, a nivel global, apenas obtiene un rendimiento financiero equivalente a su coste de capital en todo el mundo, lo que genera escepticismo entre los inversores. Europa Occidental ha sido una de las regiones de bajo crecimiento, a nivel mundial, en términos de primas brutas directas emitidas por seguros generales, registrando en 2021 un crecimiento del 2,7%.

Mientras tanto, las inversiones anuales en insurtechs en todo el mundo han crecido de 1.000 millones de dólares en 2004 a 7.200 millones en 2019, y han alcanzado los 14.600 millones en 2021¹. Más del 40% de las insurtechs se centran en las fases de marketing y en la distribución dentro del proceso asegurador; por ejemplo, aplicaciones para automatizar la suscripción y onboarding de nuevos clientes.

Más allá de meras mejoras en la distribución de productos, una tecnología más ágil y unos márgenes más saludables en estos nuevos negocios de «servicios de seguros» van a suponer un claro desafío al enfoque tradicional de muchas aseguradoras en su cadena de valor.

A medida que el machine learning, a su vez, comience a integrarse de manera más generalizada en la industria, los proveedores comenzarán a observar el potencial de la IA para reinventar los procesos de reclamaciones de siniestros, suscripción, tarificación y distribución. Estos aprendizajes, permitirán desarrollar las habilidades y crear la cultura necesaria para un futuro más automatizado y optimizado por la IA.


¹Creando valor, encontrando el foco: Informe global de seguros, por McKinsey & Company