El potencial de los ciberseguros todavía es grande

Los datos ofrecidos hace unos días por EIOPA confirman una doble realidad sobre el mercado de ciberseguros: su penetración en Europa todavía es baja (con un volumen de primas de unos 300 millones de euros), pero, por otro lado, es una línea de rápido crecimiento (con un alza de ingresos el pasado año del 72%).

Ayer, en el marco del Encuentro Intereuropeo de Reaseguros (#ENTRE19), se puso de manifestó el potencial todavía grande de este mercado y la expectativa del sector de que las cifras de crecimiento van a continuar. Lo hicieron Andy Hottinger, presidente de EMEA de AXIS RE, y Santiago Arechaga, CEO Iberia de SWISS RE.

Concienciación

Por ahora, en este negocio, solo se está hablando de la protección a empresas y todavía no se ha tocado el segmento de personas, comentó Arechaga. “El crecimiento depende de concienciar de que se está ante una amenaza real. En las grandes corporaciones ya existe; le siguiente paso son las pymes y, por último, los consumidores. El potencial es todavía es muy grande”, indicó.

“En materia de ciberseguridad, la clave es la concienciación de la fuerza laboral, el seguimiento y la formación continua para mantener la alerta”, apuntó Hottinger, a lo que Arechaga, apostilló: “En ciberseguridad, el aspecto técnico se da por hecho. El empleado es eslabón más débil de la cadena”.

La concienciación en las organizaciones debe ser un paso previo a la fijación de medidas de mitigación de riesgos y su posterior transferencia.

Productos útiles

Otro pilar desarrollar este tipo de seguros es hacer productos claros y útiles: “Hay que ir más allá de la mera indemnización, hay que cubrir toda la cadena con servicios al usuarios”, indicó Hottinger. Esto, además, posibilidades a las aseguradoras para controlar mejor el coste del siniestro y la opción de dar una respuesta rápida. “La concienciación tiene que crecer y como industria ofrecer soluciones”, concluyó.

Sobre la suscripción de riesgos, es importante tener procesos “rigurosos” y avanzar en la medición de la acumulación y en su relación con el riesgo de interrupción de negocio.