27 países de todo el mundo han implementado ya sandboxes regulatorios en su ordenamiento jurídico. El grueso se encuentra en Asia, donde 14 países tienen uno, siendo los de Singapur, Hong Kong y Malasia los más destacados.

En Europa, son seis los países que ya cuentan con un sandbox, entre los que sobresalen, por su influencia, los de Dinamarca, Holanda y Reino Unido. En América hay cuatro jurisdicciones que los han implementado y en África hay dos países, por uno (Australia) en Oceanía.

Ayer se presentó el informe ‘Sandboxes regulatorios en el sector financiero’, elaborado por Funcas y Finnovating, que concluye para el desarrollo de la innovación financiera es crucial el sandbox, porque da respuesta a los retos regulatorios que plantean las empresas financieras de base tecnológica o Fintech y sus nuevos modelos de negocio.

Les permite testar sus productos o servicios dentro de un marco regulatorio, incorporando exigencias normativas proporcionalmente adaptadas a la actividad que los operadores desempeñen. Así, el supervisor vela por la estabilidad de los mercados. También por la protección de los consumidores con los que se realicen las pruebas, cuya seguridad deberá ser avalada, en todo caso, por la empresa promotora del proyecto.

Para Santiago Carbó, director ejecutivo de ODF-Funcas, un sandbox es la mejor forma no solo de dar seguridad jurídica para el desarrollo de la digitalización en el sector financiero conforme a principios regulatorios y de estabilidad financiera adecuados.  También es un marco de discusión y de aprendizaje común para el conjunto del sector.

Sandbox en España

El informe señala en España comenzó a hablarse del sandbox en 2017, cuando el de Reino Unido, implantado dos años antes, empezaba a dar resultados tangibles. En julio de 2018 salía a consulta pública el Anteproyecto de Ley de medidas para la transformación digital del sistema financiero, en el que se apuntaba la creación del sandbox. A fecha de la elaboración del presente informe, el Anteproyecto ha sido aprobado en Consejo de Ministros para su tramitación como ley ordinaria por el parlamento en los próximos meses.

Rodrigo García de la Cruz, CEO de Finnovating, destaca que, aunque pendientes de su desarrollo y puesta en marcha, el sandbox español es uno de los más ambiciosos y completos a nivel mundial. Esto ocurre porque permite la entrada de compañías reguladas y no reguladas, por su doble actividad de exención y no sujeción. Además, cuenta con un papel privilegiado como puente entre Europa y Latinoamérica.