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La Organización Mundial de la Salud presentó en 2020 la estrategia mundial sobre salud digital, un plan estratégico a largo plazo cuya consecución finaliza en 2025. Así, en los próximos dos años, la digitalización se centrará en la transformación del profesional sanitario, la reinvención de la prestación de asistencia y el viaje inteligente del paciente.

Esta digitalización será un factor esencial para garantizar la escalabilidad necesaria del sistema en tres ámbitos: universalidad, capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias y mejores resultados en salud.

El objetivo es que la interrelación entre este factor humano y la tecnología se produzca sin interrupciones y, para ello, son claves el desarrollo de servicios sanitarios digitales centrados en la persona, interoperabilidad y el uso intensivo del dato.

El sector sanitario necesita ganar en flexibilidad y en adaptabilidad y la interoperabilidad de aplicaciones es la palanca para conseguirlo. Este es uno de los grandes retos en el espacio europeo de datos sanitarios. En un artículo Luisa Bautista, managing director Health Lead Iberia en Accenture, en el que analiza el informe Liberando Valor: acelerando el crecimiento a través de la interoperabilidad se refleja que sólo en los dos últimos años una de cada dos empresas (49%) adoptó nuevas tecnologías y transformó su negocio más rápido que nunca, y el 40% transformó varias partes de su negocio al mismo tiempo buscando una mayor interoperabilidad.

Al utilizar aplicaciones que interactúan fácilmente entre sí para permitir el intercambio de datos, una mayor transparencia y participación humana, las organizaciones sanitarias pueden pivotar más rápidamente y aprovechar nuevas oportunidades, puntualiza el informe.

Herramientas para conseguirlo

En cuanto a la gestión del dato, cabe destacar el rol de la Inteligencia Aplicada. Según la consultora, contar con un espacio común de datos es clave para el desarrollo de proyectos IA en la sanidad. El uso de este tipo de herramientas está cada vez más extendido, ya que utilizan la combinación de datos para mejorar la gestión y ayudar al profesional a la hora de establecer un diagnóstico acertado e implantar un tratamiento personalizado.

Otras tecnologías que se explorarán serán las oportunidades del Metaverso: “El metaverso es prometedor, pero aún no está muy definido en el ámbito sanitario. Es el momento de sentar las bases de lo que será el futuro cercano y pasar al internet del lugar, el espacio que conecta lo presencial y lo virtual, y al internet de la propiedad, que en el ámbito sanitario son los datos de salud, cuyo acceso y uso irá más allá de una carpeta de salud”, remarca el informe.

Le siguen el Internet de las cosas y la consolidación de los dispositivos conectados. Según el mismo informe, más del 80% de los directivos del sector sanitario encuestados asegura que el número de dispositivos IoT o edge utilizados en sus organizaciones ha aumentado significativa o exponencialmente en los últimos tres años.