seguro digital

Los seguros se encuentran en una encrucijada en la que deben replantearse su relación con el cliente, sus productos y su forma de trabajar. Por un lado, deben seguir explotando de manera eficiente sus oportunidades, ya conocidas, y capitalizar su escala, marca y relaciones, y, por otro, desarrollar capacidades que permitan un descubrimiento constante de nuevas oportunidades innovando en productos, servicios y procesos.

En un principio con la llegada de la digitalización, el sector asegurador se enfocó en hacer más eficientes los procesos de back-office, eliminar papel, y atender a los clientes a través de call centers y oficinas virtuales, que alejaban al cliente. Se ha tratado, por tanto, de una digitalización “superficial”, es decir, mismos productos, nuevos canales (web, aplicaciones…) pero con la falta de innovaciones sustanciales ni sorprendentes.

Paralelamente, el sector asegurador necesita adaptarse a las nuevas realidades sociales y tecnológicas que han traído consigo, entre otros, la aparición de nuevos objetos a asegurar, como los smartphones, y nuevos riesgos que abordar como la pérdida o robo de datos, ataques a la privacidad, suplantación de identidad, daños reputacionales.

Ante esta nueva realidad, el sector ha evolucionado hacia el seguro digital, que ya no se basa en una póliza pasiva y reactiva, sino que permite crear productos inimaginables con las siguientes características:

  • Inteligente: conoce al usuario, aprende y evoluciona con acciones que permitan hábitos beneficiosos para el cliente y para el usuario.
  • Social (P2P): gracias a la conectividad y las redes sociales aparecen nuevas maneras de capturar, distribuir el riesgo y gestionar el fraude.
  • Conectado: el seguro está continuamente en comunicación con el usuario, la aseguradora y sus partners, tanto tradicionales como nuevos creando un ecosistema de servicios personalizados alrededor del cliente.
  • Tiempo Real: el nuevo seguro tenderá a identificar situaciones de riesgo para prevenir siniestros o corregirlos en tiempo récord.
  • Personal: sin perder de vista el carácter solidario del seguro, se adaptará a cada persona y su estilo de vida.
  • Micro: el seguro se podrá contratar en momentos determinados, bajo condiciones determinadas y sobre objetos o situaciones determinadas.

Las aseguradoras deben conectar con sus usuarios y clientes poniéndoles en el centro, para ello deben convertirse en compañías ágiles y en continuo aprendizaje para dar respuesta a un mercado en constante cambio.

by Alex Borrell – Accenture Managing Director Responsable de Seguros en Iberia (España, Portugal e Israel)

by Luis Villa – Director de Estrategia FJORD