La puesta en marcha del Sandbox español no solo permitiría generar 5.000 empleos más en dos años sino que atraería 1.000 millones de euros adicionales de inversión, además de configurarse como el espacio perfecto para generar nuevas iniciativas que aceleren la transformación de la innovación financiera y aseguradora. También ayudaría a la retención del talento (frente a la actual fuga de emprendedores que ahora se van al extranjero a desarrollar sus proyectos) y a la atracción de compañías extranjeras, que buscarían implantar aquí sus sucursales, y otros vehículos de inversión.

Así se puso ayer de manifiesto desde la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), que ha vuelto a hacer la petición de que una vez que se forme Gobierno se ponga en marcha el proyecto, que está aprobado desde febrero y está a la espera de que el Ministerio de Economía lo lleve al Parlamento para su ratificación. Es una de las conclusiones del desayuno informativo organizado por la asociación para analizar el impacto de la aprobación del Sandbox en España, donde participó su presidente, Rodrigo García de la Cruz, y Jaime Bofill, socio del despacho Hogan Lovells.

Según expuso el primero, «el sector asegurador está encantado con la idea de la puesta en marcha del Sandbox puesto que la mayoría serán proyectos que servirán para agilizar procesos y servicios«. Bofill, por su parte, matizó que «si no se ha puesto en marcha en uno de los famosos viernes preelectorales ha sido porque se necesita tocar leyes de rango superior y hay muchos aspectos que aún no están implantados». Avanzó, además, su constancia de que «hay unas compañías de seguros, como AXA, LIBERTY o SANTALUCÍA, cuyos Departamentos de Innovación están muy interesados en el Sandbox y que ya están preparando sus proyectos para presentarlos en este espacio; iniciativas similares al ‘On and Off’ (aunque este no necesita Sandbox), pero con otras ideas similares».

Un modelo único

Además, añadió que el sector es de los que más posibilidades tiene en este terreno porque es una industria a la que aún le queda mucha innovación y ya están creando el seguro para presentarse al Sandbox: «Lo están desarrollando ya porque tú no te puedes presentar al Sandbox sin esa garantía y es mucho más barato un seguro de Caución que un aval, entonces si tienes a 500 empresas que se van a presentar, estamos hablando de unos seguros muy interesantes».

«Las ventajas tras Sandbox son, primero que va a limitar el número de usuarios y el número de volumen de actividad y va a haber una serie de seguros de protección para proteger a los usuarios y esto se va a hacer en una primera fase del Sandbox con un protocolo a medida con algunas compañías y una vez que se pase este proceso de organizar el Sandbox, se va a tener un proceso acelerado de consecución», concretó García de la Cruz.

El Sandbox español en uno de los más completos y puede situar a España a la cabeza de la innovación tecnológica financiera. Ha sido creado tomando como base otros modelos de Sandbox, pero arriesgando más y siendo más pionero puesto que, a diferencia del de otros países, como los de U.K, Holanda, Dinamarca y Polonia, está basado en un modelo de exención y no sujeción (o regulación). En los otros Sandbox se exige que las entidades que entran tengan licencia y en el español no.

Bofill explicó que el modelo de exención implica que una startup o scale up que no llega a tener los requisitos para ser una aseguradora pero sí tiene una idea tecnológica, innovadora, por ejemplo en seguros de Vida, que aplicar y un personal y una base de clientes sobre la que aplicar esa idea, como un seguro comunitario, pueda presentarse al Sandbox durante el periodo pertinente (de seis meses a un año), y estar bajo la supervisión de la Administración, sin cumplir los requisitos para ser asegurador. Y el de sujeción es tener una idea no regulada; por ejemplo, las criptomonedas: introducirlas en el mercado europeo y, por ejemplo, la CNMV me ampare la emisión y bajo su regulación emita. Al final del proceso de Sandbox se crea una nueva regulación, en los tres ámbitos (no solo en el de instituciones de inversión colectiva, emisión de monedas…, puede ser en el bancario, en el de pagos, en el de seguros, etc.). El Sandbox español es el único que se ha atrevido a introducir estos dos elementos (exención y no sujeción), teniendo en cuenta que lo que se presenta al Sandbox no es la empresa, sino el proyecto.

El funcionamiento del Sandbox será el siguiente: el Tesoro publicará una especie de licitación en el BOE donde da el plazo de un mes a los interesados para presentar sus proyectos y convencer a la comisión que se va a crear entre Tesoro, Banco de España, CNMV y DGSFP, para elegir los mejores proyectos y que tenga la oportunidad de entrar en el Sandbox, teniendo en cuenta la seriedad del regulador español. Se espera que entren entre 20 y 30 proyectos. Se realizarán dos convocatorias al año.