Bdeo -_evento IA - Chema Lillo, Ana Asuero, Pablo GilLa inteligencia artificial (IA) ha impactado en todo tipo de industrias a niveles tan fundamentales como su modelo de negocio. Son muchos los sectores que ya confían en las capacidades de esta tecnología, y su futuro está unido a su avance. Pero ¿en qué estado se encuentra la evolución de la IA?

Para conocerlo, Bdeo organizó la mesa redonda ‘La IA que escribe el futuro’, en la que Pablo Gil, CPO de Erudit; Chema Lillo, CTO de Idoven; y Ana Asuero, CPO de Bdeo, debatieron sobre cómo la IA puede transformar el modo en que las empresas gestionan sus diferentes procesos y los retos futuros de esta tecnología.

En el evento se puso de manifiesto la desmitificación de esta tecnología que, a medida que ha ido evolucionando, ha derivado en herramientas que podemos utilizar todos, con una mejora muy significativa en las técnicas para procesar la información y los datos. Esto se suma a la decisión de las empresas que, con una madurez tecnológica, ya han decidido apoyarse en ella, pero hay que tener en cuenta que el perfil del usuario también ha cambiado y que cada vez quiere tener un mayor control de los procesos.

Los participantes coincidieron en que las empresas deben incorporar IA a sus procesos con el objetivo de aportar valor al cliente final, y esto se consigue, entre otras formas, al agilizar procesos y ahorrar tiempo a la hora de emitir diagnósticos, veredictos o conclusiones.

Retos de la IA

Respecto a los retos técnicos a los que se enfrenta la IA, los ponentes mencionaron su regulación y la propia implantación de la tecnología, según los algoritmos de cada sector; o los problemas relacionados con el tratamiento de texto abierto. Otro reto, ya no técnico, fue la importancia de construir confianza para lograr un encaje cada vez mayor y más ágil de la IA en los diferentes sectores y favorecer su crecimiento. En esta línea de la confianza, también se apuntó a “una doble vara de medir”: la de exigir a la Inteligencia Artificial y a sus algoritmos unos compromisos y unas barreras éticas que después no se exigen al ser humano.

Entre los desafíos a los que se enfrentan las startups tecnológicas respecto a la IA, se destacó la dificultad para cubrir determinados puestos en los equipos; es decir, un reto que ya comienza a ser un factor común: la falta de talento tecnológico. Según los participantes, para poder trabajar con IA es necesario saber expresar en qué se basa y tener unos conocimientos básicos sólidos, un cambio que debe empezar por las instituciones educativas.

Entre los requisitos que debe reunir un candidato para trabajar en esta área, todos los participantes coincidieron en la necesidad de tener conocimientos previos de machine learning y capacidad de adaptarse a cada sistema.