FERMA ha presentado el primer documento de reflexión sobre las implicaciones de la inteligencia artificial (IA) para la gestión de riesgos en su Foro de Gestión de Riesgos de 2019 realizado ayer, 18 de noviembre, en Berlín.

Para redactar este documento, FERMA reunió a un grupo de expertos dentro y fuera de la comunidad de gestores de riesgos. La ambición era desarrollar el primer documento de reflexión sobre la IA aplicada a la gestión de riesgos.

De esta forma, en la elaboración de esta guía se marcaron como objetivo, en primer lugar, realizar una evaluación inicial del valor potencial de la IA para mejorar la gestión de riesgos empresariales (ERM) y, en segundo lugar, comprender cómo los gestores de riesgos pueden ser actores clave a la hora de destacar a los líderes de la organización, las oportunidades y los retos de las tecnologías de IA.

“El objetivo de este documento es orientar a los gestores de riesgos en la aplicación de la IA desde una comprensión básica hasta el desarrollo de su propia estrategia para la implementación de la IA”, afirma la Federación. También incluye una guía de acción y una plantilla para que los gestores de riesgos desarrollen su propia hoja de ruta para la gestión de riesgos de la IA.

En términos de ERM, los gestores de riesgos deben considerar cómo se puede utilizar mejor la IA:

  • ¿Cómo pueden los marcos de gestión de riesgos integrar la IA, especialmente como fuente de nuevos riesgos en todas las organizaciones?
  • ¿Podemos procesar más datos para mitigar las pérdidas?
  • ¿Cómo podemos usar la IA en el proceso de reclamos?
  • ¿Qué procesos crearemos y qué proporcionarán los corredores, aseguradoras y reaseguradoras?

En el informe se afirma que, para funcionar bien, la inteligencia artificial necesita datos de cierta “cantidad y calidad”. La primera pregunta a considerar es, por lo tanto, sobre la estrategia de la organización para la gestión de sus datos corporativos. Como tal, resolver el problema de los datos e implementar la IA en los negocios es un proyecto desafiante que afecta a muchas funciones corporativas, incluido el gestor de riesgos.

Los autores esperan que la gestión del riesgo corporativo se beneficie de la IA en varias áreas. Desde su capacidad para procesar grandes cantidades de datos hasta la automatización de ciertos pasos repetitivos y onerosos de gestión de riesgos.

Los autores esperan que la gestión del riesgo corporativo se beneficie de la IA en varias áreas. Desde su capacidad para procesar grandes cantidades de datos hasta la automatización de ciertos pasos repetitivos y onerosos de gestión de riesgos, la IA podría permitir a los gestores de riesgos responder más rápidamente a las exposiciones nuevas y emergentes.

Al actuar en tiempo real y con algunas capacidades de predicción, concluye el documento, la gestión de riesgos podría alcanzar un nuevo nivel de apoyo a una mejor toma de decisiones por parte de la alta dirección.