Portada Estudio

Fundación Línea Directa ha realizado, en colaboración con Centro Zaragoza, un estudio sobre ‘Los sistemas tecnológicos avanzados para la prevención de accidentes de tráfico’, que presentó ayer en Madrid.

Para realizar este estudio se ha valorado la posible aportación que puede realizar para disminuir el desconocimiento existente, en nuestro país, sobre los sistemas de conducción preventiva (96% de los conductores no los conocen). También se pretende concienciar sobre su importancia, conocer cuáles son los más eficaces y demostrar los beneficios que reportaría su uso generalizado. El informe analiza los 83.115 accidentes con víctimas (heridos leves, graves y fallecidos) registrados en 2013; además, se ha tenido en cuenta la oferta disponible en el mercado de 22 marcas de coches, que representan el 77% de los turismos matriculados en el último ejercicio.

Así, la principal conclusión del estudio es que “los cuatro sistemas más relevantes en la prevención de accidentes podrían evitar más del 22% de los accidentes mortales que se producen cada año en España, es decir, esta tecnología salvaría la vida de 420 personas todos los años. Además, su uso combinado reduciría en casi 23.000 los accidentes con víctimas cada año (un 27,5%)”.

SISTEMAS MÁS EFICACES

Los 4 sistemas más eficaces en la reducción de accidentes y de víctimas son:

  • Frenado de Emergencia Autónomo (AEB): “Este sistema  realiza una frenada de emergencia cuando detecta una colisión inminente, y aplica los frenos de forma totalmente autónoma ante el riesgo de colisión, utilizando la máxima capacidad de frenado del coche o sólo una parte”.  La Fundación indica que este sistema es el más eficaz de todos los analizados, ya que podría reducir los accidentes con víctimas un 19% (casi 15.900) y evitar el fallecimiento de más de 200 personas cada año. Respecto a los heridos, este sistema es capaz de reducir los heridos graves en más de 1.300 personas (13%) y los heridos leves en casi 22.500 (un 21%). El 16% de los coches vendidos en 2013 ofrecía este sistema».
  • Ayuda al Mantenimiento del Carril (LKA): Rreconoce las líneas del carril por el que circula el coche y en caso de que la trayectoria se desvíe y se pise alguna línea sin accionar el intermitente, avisa mediante vibración en el volante y con un mensaje en el cuadro de mando. Tras esta alerta, si el conductor no ha corregido la trayectoria o ha quitado las manos del volante (por un desmayo, por ejemplo), el coche corrige la dirección mediante un pequeño giro en el volante de forma automática”. Esta tecnología podría reducir los muertos “en un 6%, lo que significa que cada año habría 110 personas que salvarían la vida gracias a su eficacia. Además, el número de accidentes con víctimas se reduciría en un 3% (2.300 menos cada año), lo que en términos de heridos graves y leves supondría que 440 y 2.500 personas, respectivamente, no sufrirían ningún tipo de consecuencia por el accidente”. Está disponible en el 40% de los coches vendidos en 2013, y la Unión Europea está valorando hacerlo obligatorio a partir de 2016.
  • Detección de Fatiga (DDD): “Es especialmente útil en aquellos accidentes relacionados con la fatiga o la somnolencia. Su implantación podría reducir los muertos un 5% (90 personas) y los accidentes con víctimas un 3% (2.240)”. Está disponible ya en un 23% de los coches vendidos en el último año.
  • Monitorización de Ángulos Muertos (BSM): “Informa de la presencia de vehículos en las zonas que quedan fuera del alcance visual de los espejos retrovisores, por detrás y en el lateral del coche, y resulta especialmente útil para los adelantamientos, sobre todo en aquellos que se producen en carreteras convencionales, donde el riesgo de fallecer aumenta respecto a otras vías. Esta tecnología podría reducir un 3% los accidentes con víctimas (casi 2.500), y evitaría 16 personas fallecidas en carretera, 170 heridos graves y más de 3.000 heridos leves”. Su disponibilidad en el mercado alcanzaba ya al 29% de los coches vendidos en 2013.

El coste medio de cada una de estas tecnologías ronda los 1.000 euros, aunque ya es posible encontrar en el mercado alguna de ellas desde 45 euros.

Según este informe, por Comunidades Autónomas, Cataluña y Andalucía son en las que más se reducirían los fallecidos con estos sistemas, con 75 y 64 muertos respectivamente. Por su parte, La Rioja y Cantabria serían las regiones donde este número sería menor: tres fallecidos en cada comunidad, muy por debajo de la media nacional (25).

Acceso a un resumen del estudio (PDF)

Conclusiones Estudio