Desde el inicio de la pandemia se ha registrado un aumento significativo de los ciberataques a nivel global. En muchos casos, éstos ‘explotan’ por el miedo y la incertidumbre causados ​​por la crisis sanitaria y económica derivada de la Covid-19.

Tom Spier, director comercial de mercados globales de Cyberscout, en declaraciones recogidas por Insurance Business, espera que la crisis de la Covid haya aumentado la conciencia dentro de las empresas y las personas sobre la necesidad de adoptar servicios de ciberseguridad y mejorar su propia comprensión del riesgo cibernético.

“Aproximadamente el 80% de las consultas que recibimos en este momento están conectadas a líneas privadas/soluciones de líneas personales, por lo que definitivamente es un área clave de nuestra experiencia en este momento, y una que quizás no existía antes”, revela.

Actualización de los ciberseguros

En opinión de Spier, es necesario que se mantenga un ciclo constante de actualizaciones de productos y renovaciones dado que el propio riesgo cibernético evoluciona continuamente. «Aunque no es fácil tener constantemente actualizado un producto», remarca el ejecutivo, «parece más sencillo en el Reino Unido por un entorno regulatorio que está diseñado para fomentar la innovación y la evolución de los servicios cibernéticos».

“En Reino Unido no se hace lo mismo que en Estados Unidos donde te explican que tienes que ir a cada regulador estatal y presentar tus criterios de suscripción y tu condicionado para que se aprueben”, detalla. “Y, por cierto, no puede cambiarlos durante uno o dos o incluso tres años. Nuestras regulaciones permiten que los productos evolucionen a medida que evolucionan los riesgos y eso es mejor para el público británico y las empresas”, añade.

“Es una forma más eficiente de hacer las cosas”, sin embargo, parece que las aseguradoras no la están aprovechando. “Están produciendo ciberpólizas que tienen cinco o seis años y que abordan muy bien los riesgos cibernéticos de hace cinco o seis años, pero que no han seguido el ritmo actual. O han intentado mantener el ritmo agregando una sección aquí o allá y, en algunos casos, han intentado adaptar áreas adicionales de cobertura. Y así, han surgido este tipo de pólizas Frankenstein que no son adecuadas para su propósito”, señala este experto.

Desarrollo evolutivo

La solución sería que las aseguradoras adopten un sistema de desarrollo de productos evolutivo en el que, dos años después del lanzamiento de un producto, exploren las oportunidades de actualización. De esta forma se podría evaluar el tipo de reclamaciones que la aseguradora ha recibido, pero, sobre todo, evaluar los tipos de incidentes que ha sufrido su base de clientes.

“Muchos de estos [siniestros] se resolverán sin que cuesten dinero o sin que se generen reclamaciones, por lo que es necesario analizarlos y decir, está bien, nuestro programa está en mejor posición para responder a dichos incidentes. ‘¿Cuáles son los riesgos a los que la gente se enfrenta hoy?’. Si existe un período de reflexión regular, cada dos o tres años, con las personas que ayudaron a construir el programa inicial, entonces siempre estará respondiendo bastante bien a su base de clientes”, concluye Spier.