El mercado asegurador debe estar preparado para no quedarse atrás ante la llegada inminente de la cuarta revolución industrial: algoritmos, redes neuronales, asistentes virtuales, lingüística computacional. Todos estos términos deben formar parte del día a día del Seguro y se deben incorporar a sus procesos diarios. Para analizar este cambio de paradigma, Muñoz Arribas Abogados celebró el viernes un desayuno centrado en las ‘Nuevas generaciones y las nuevas tecnologías: el futuro de los millennials’.

Con más detenimiento sobre tres temas concretos y con la visión de los “junior del despacho”, se ha desgranado el impacto que tendrán en el Seguro y el derecho las redes sociales, la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías en la gestión del riesgo dentro de un sector específico como es el sanitario.

Sara Toribio del Hierro ha subrayado que “en el caso del derecho y de las redes sociales no hay consecuencias jurídicas distintas que hayan creado las redes sociales, son las mismas que los medios o la televisión”. Para la abogada, el Seguro debe prestarles más atención a las redes sociales ya que pueden dar un servicio más eficiente al asegurado: “La generación millennials y la que le sigue apenas se informa por los canales tradicionales, son 8 millones de personas que no consume estos medios”.

Por ello, ha remarcado que el Seguro debe recordar que se puede obtener mucha información de estos soportes, como es el Big Data, para hacer incidencias, elaboración de coberturas, etc”.

La revolución para la industria aseguradora

Con un pequeño resumen de cómo ha evolucionado la inteligencia artificial con guiños a la ciencia ficción, Víctor Gallego Corchero ha aseverado que habrá un cambio a un nuevo modelo y que “revolucionará la industria aseguradora”, aunque haya incertidumbres en la normativa con relación a los agentes que usan esta tecnología. Este cambio se podrá aplicar desde ya para el Seguro en “las evaluaciones de riesgos, a los procesos de reclamaciones, con una reducción el tiempo y aumento de la tramitación, determinados daños o la publicidad y suscripción de seguros”. A todo esto, añade, la aparición de los agentes virtuales y los chatbots.

En cuanto a la publicidad, suscripción y atención al cliente, remarcó los beneficios como que sea perfilado y se realicen una serie de encuestas por parte de la inteligencia artificial lo que “ahorrará tiempo y un aumento de la eficiencia”, junto a esto se suma unas respuestas más ágiles y la atención al cliente las 24 horas. Además, hizo hincapié en que, en cuanto a nuevos productos, se aventuran algunos, como seguros para robots y otros agentes de la IA y seguros para los coches autónomos.

La Salud y la gestión del conocimiento

En medicina, María Sutil Fernández detalló que la entrada de la inteligencia artificial dará un nuevo impulso a su mercado: “Muchas compañías ya han empezado a usar estos sistemas, como en la evaluación de riesgos, lo que potencia las compañías, así como con algoritmos inteligentes”. Los aspectos positivos son muchos: procesos de reclamaciones, evaluar los daños, comunicar con los clientes…

Destacó sobre el Big Data y a la gestión del conocimiento que se parte de tres tipos, el descriptivo, el predictivo y el prescriptivo; con este último, remarcó “se pueden tomar decisiones en tiempo real basadas en mejores prácticas, así como la utilización en tiempo real de la eficiencia científica que reduce la variabilidad y aumenta la tasa de decisiones beneficiosas para el paciente y el sistema”.