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Tesla y otros fabricantes de automóviles representan una amenaza creciente para las aseguradoras de automóviles tradicionales, a pesar de su poco impacto directo en el mercado de seguros en la actualidad. Así lo revela el informe ‘Tesla’s insurance venture puts incumbents under added pressure to innovate’ de Moody’s Investors Services en el que repasa las ventajas competitivas del negocio de seguros de Tesla.

El informe destaca principalmente la ventaja de la empresa de Elon Musk de disponer de datos generados por los coches de Tesla que pueden monitorizar el comportamiento de los conductores. Con estos datos, la compañía tiene la capacidad de ofrecer importantes ahorros en las primas a los conductores seguros. Además, es probable que Tesla tenga unos gastos de explotación mucho más bajos que las aseguradoras tradicionales, que incurren en unos costes del 20% al 30% de las primas en concepto de marketing y gestión de siniestros, según señalan los analistas de Moody’s.

También se indica que los costes de gestión de los siniestros se reducen gracias a que las cámaras y los sensores de los coches pueden detectar las causas de los accidentes y que la capacidad de Tesla para estimar la frecuencia de las colisiones con un alto grado de precisión se traduce en un ahorro para los conductores de entre el 20% y el 40% frente a las aseguradoras tradicionales, y entre el 30% y el 60% para los conductores más seguros.

El informe también ofrece una ilustración de cómo Tesla calcula un ‘safety score’ mensual (“puntuación segura”), que es un factor clave para calcular las primas y el ahorro. Este cálculo tiene en cuenta las advertencias de colisión frontal por cada 1.000 millas, las frenadas bruscas, los giros agresivos, el tiempo de seguimiento inseguro y la desconexión forzada del Autopilot (una medida de falta de atención cuando se utiliza el sistema avanzado de asistencia al conductor Autopilot de Tesla).

Riesgos competitivos por el despegue de los vehículos eléctricos

El informe de Moody’s señala que Tesla no supone una amenaza directa para las aseguradoras de automóviles tradicionales en la actualidad “porque el seguro de Tesla sólo está disponible para los coches de la marca”. Sin embargo, la demanda de vehículos eléctricos está despegando y, si otros fabricantes de vehículos eléctricos inteligentes se unen a Tesla para entrar en el negocio de los seguros, los operadores tradicionales podrían enfrentarse a graves riesgos competitivos.

Aunque factores como la elevada carga de capital y los escasos márgenes de suscripción han mantenido a otros “grupos tecnológicos ricos en datos”, como Amazon y Google, fuera del negocio de los seguros, los fabricantes de automóviles ya se han adentrado en el terreno de los seguros, con cautivas que ofrecen financiación y garantías para los coches, “lo que hace que los seguros de automóviles sean el siguiente paso lógico”, inciden los analistas.

Incluso si no entran en el mercado de los seguros de automóviles, los fabricantes de coches tienen el control de los datos de conducción, lo que les permite asociarse con los operadores tradicionales, que tendrían que ceder algunos beneficios para acceder a los datos y a los clientes, según el informe de Moody’s.

Finalmente, el informe enumera otras razones por las que otros fabricantes de vehículos eléctricos podrían querer entrar en el juego de los seguros, situándolos en el centro de los ecosistemas digitales de los coches conectados, y también las razones por las que podrían alejarse de los seguros (riesgo de acumulación en caso de ciberataque, por ejemplo).