La Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), con la colaboración de CNMV, ha celebrado una jornada en la que se ha debatido sobre la regulación y supervisión del ecosistema wealthtech (empresas tecnológicas orientadas a la inversión y a la gestión de patrimonios) y se analizaron los retos, oportunidades y nuevos modelos de negocio.

Los expertos que participaron en la jornada señalaron que el entorno wealthtech se encuentra ante una oportunidad única para revolucionar la transformación digital dentro del ámbito de la banca tradicional, aunque existen varios retos y barreras a las que se enfrentan. El gran desafío, se concluyó, es la captación de clientes.

Rodrigo García de la Cruz, presidente de AEFI, explicó que, a día de hoy, en España “existen sobre un centenar de empresas wealthtech, un 12% más que hace un año, con un tamaño considerable y margen de crecimiento, que proporcionan servicios como gestores automatizados (roboadvisors), distribución de fondos y ETFs o la gestión de ahorros para la jubilación, entre otros”.  Además, explicó que “la banca privada tiene como reto la digitalización y las wealthtech pueden ayudar en términos de agilidad, innovación y mejora de la experiencia de usuario”.

Información adecuada al cliente

Francisco del Olmo, subdirector responsable de Fintech y Ciberseguridad del Departamento de Estrategia e Innovación de la Dirección General de Política Estratégica y Asuntos Internacionales de la CNMV, comentó que se espera que el sandbox esté aprobado a finales de este año y reseñó que una de las mayores preocupaciones del regulador es “que al inversor se le proporcione la información adecuada”, aunque aclaró que “bajo el principio de neutralidad tecnológica, a la gestión automatizada le es de aplicación la actual legislación de asesoramiento y gestión discrecional”.

Asier Uribeechebarria, vocal de la vertical de Wealthtech de AEFI y CEO de Finanbest, explicó que “debe haber una progresividad regulatoria que se adapte a la industria”, mientras que Jorge Sieiro, miembro de AEFI y cofundador de Fintup, añadió que “la tecnología siempre va a ir por delante de la regulación y los bancos de pruebas como el Sandbox están concebidos para reducir esas barreras”.

Ayudar también a la planificación de la jubilación

François Derbaix, miembro de AEFI y CEO de Indexa Capital, se refirió a la barrera que para las compañías más pequeñas suponen los costes administrativos y Rafa Casado, miembro de AEFI y Finect, apuntó que “el gran desafío es cómo hacer entender a la gente que las fintech pueden revolucionar sus finanzas personales”.

Narciso Vega, miembro de AEFI & Founding Partner de Accurate Quant, explicó que “la digitalización de las empresas es algo inevitable para el desarrollo de las gestoras, pero muchas de las empresas “tradicionales” quieren digitalizar y no saben cómo hacerlo, por lo que es una oportunidad fundamental para las wealthtech a la hora de ofrecer servicios a pequeñas gestoras”.

En ese sentido, Juan Puente, miembro de AEFI y cofundador de Fondos.com, resaltó la importancia de “ayudar al cliente” a encontrar alternativas de inversión más rentables y “también todo lo relacionado con la planificación financiera de cara a su jubilación”.