riesgosLa ciberseguridad y la privacidad de datos se sitúan como los riesgos corporativos más temidos por las empresas españolas, una preocupación que comparten el resto de las compañías europeas y multinacionales. Ambas amenazas se integran dentro la categoría ‘aceleración de la digitalización’, donde preocupa especialmente la obsolescencia de la tecnología aplicada a los Recursos Humanos, el fuerte impacto de la Inteligencia Artificial y la automatización de los procesos.

Así lo revela el informe ‘People Risk 2022 Survey’ de Mercer Marsh Benefits, que señala que, en los próximos años, otro de los grandes riesgos que deberán afrontar las empresas españolas son los relacionados con la gobernanza y las finanzas, entre las que destaca el aumento del coste de los beneficios de salud y bienestar para los empleados.

El estudio también subraya el desajuste entre los departamentos de recursos humanos y los de gestión de riesgos en cuanto a sus prioridades y estrategia: mientras que el primero prioriza los riesgos específicos de las personas -pandemias, coste de beneficios, flexibilidad del trabajo o automatización de tareas-, el segundo se focaliza en cuestiones operativas, administrativas y tecnológicas y sólo una estrategia centrada en las personas y la necesaria colaboración entre ambos departamentos hará que la empresa tenga éxito, según el estudio.

A nivel global, todas las regiones coinciden en que la ciberseguridad es el riesgo más relevante para sus organizaciones. Europa y Pacífico posicionan los eventos catastróficos como el segundo riesgo que más les preocupa, mientras Asia y Estados Unidos lo relegan a un cuarto puesto.

También ocupa un puesto destacado en el ranking el coste de los beneficios en bienestar para los empleados, un riesgo que según el último informe ‘Global Talent Trends’ se acentúa con el deterioro de la salud mental, que ha escalado de un 63% en 2019 al 81% en 2022.

Bienestar integral de los empleados

En este sentido, nueve de cada diez (el 87%) encuestados afirma que los riesgos de salud y seguridad suponen una seria amenaza para el negocio. Un reto especialmente complicado dado que seis de cada diez (59%) confiesa no disponer de políticas específicas para administrar sus seguros y beneficios laborales. Por otro lado, la mitad de los directivos traslada su preocupación por la carencia de talento con las habilidades digitales necesarias y las dificultades para atraerlo.

El 43% de los líderes se replantean su propuesta de valor hacia el empleado para ofrecerles mayor protección y el entorno de trabajo más diverso, equitativo e inclusivo que demandan; aunque también el mismo porcentaje cree que afrontar estos retos depende en gran medida de la capacidad de modificar el comportamiento personal.

A nivel mundial, menos de la mitad de las empresas dice contar con políticas, controles y sistemas de soporte de ciberseguridad efectivos como autenticación de factores múltiples, gestión de proveedores o cifrado de datos. “Desarrollar, adquirir y retener las habilidades necesarias para la transformación digital y la gestión cibernética es fundamental. Las empresas deben diseñar beneficios para personas con habilidades para el futuro, quizás roles que aún no existen”, se destaca.

En este contexto, señala el informe, las organizaciones están reevaluando sus prioridades para centrarse no solo en los beneficios, sino en el bienestar integral de sus empleados y un firme propósito para crear un modelo de negocio verdaderamente sostenible alejado del indeseado ‘greenwashing’.