bolsa finanzasLa transformación digital de la economía está alterando profundamente la estructura de un buen número de sectores empresariales, también en la industria financiera, si bien este impacto se está dejando notar de forma más paulatina, en parte por el peso de la regulación financiera.

En cualquier caso, BBVA Research señala que la integración de servicios financieros en ecosistemas digitales que tienden a alcanzar posiciones de dominio en los mercados en los que operan “plantea retos para la estabilidad financiera, la competencia y la protección de los consumidores”.

El servicio de estudios del banco acaba de lanzar un documento de trabajo en el que analiza los efectos de la transformación digital y competencia en el sector financiero, identificando ciertos riesgos que podrían concentrarse en un número muy reducido de jugadores, con una importancia parecida a la de las infraestructuras críticas.

“Por otra parte, la separación de la producción y la distribución de servicios financieros podría desalinear algunos incentivos y generar problemas de riesgo moral en la concesión de crédito, o diluir algunas responsabilidades de protección al consumidor”, se detalla en el informe.

En opinión de los expertos del banco, es más probable que los ecosistemas digitales intervengan activamente en la distribución y comercialización de productos financieros que en su provisión final, al menos en aquellas áreas más reguladas, como la captación de depósitos.

Hacia una regulación basada en actividades y riesgos más que en tipo de entidad

El informe pone especial relevancia en el papel que los supervisores y reguladores deben desempeñar para seguir de cerca la evolución del mercado, identificar los riesgos emergentes y, cuando sea necesario, ajustar el marco regulatorio, “de forma que garantice la estabilidad financiera y la protección del consumidor y al mismo tiempo promueva la competencia en igualdad de condiciones”.

En un entorno en el que coexisten, cada vez más, distintos tipos de proveedores y modelos de negocio, BBVA Research aboga por avanzar hacia un marco regulatorio y de supervisión “más basado en actividades y riesgos que en el tipo de entidad que las desarrolla”.

Un problema que se pone de manifiesto al respecto es cómo hacer frente con políticas nacionales a compañías y ecosistemas digitales que son globales. “Es difícil regular y controlar desde autoridades nacionales a servicios que circulan libremente en la red y traspasan fronteras”, se reconoce en el documento, que concluye: “Algunos países tienen políticas intrusivas con las que tratan de aislar sus mercados digitales, como es el caso destacado de China, pero en general las autoridades nacionales sienten una cierta impotencia”.