Con la llegada de los coches de conducción autónoma, la industria aseguradora se enfrenta a un periodo de reestructuración «radical», ante la previsión de una caída del número de accidentes de un 80% en 2035 y de las primas de seguros. Así lo han afirmado los representantes de Volvo Cars y Thatcham Research en una mesa redonda organizada en Londres. El fabricante automovilístico considera que la industria aseguradora «no tendrá más opción que reaccionar» a los «retos radicales de su actual modelo de negocio».

Imagen del sistema de piloto automático Drive Me«El impacto a medio y largo plazo en la industria aseguradora será probablemente significativo. Pero no hay que olvidar la verdadera razón de esto: menos accidentes, menos heridos, menos muertes», señala Hakan Samuelsson, presidente y consejero delegado de Volvo Cars. En su opinión, la tecnología de conducción autónoma es «el mayor avance en la seguridad automovilística visto en los últimos años».

Para el consejero delegado de Thatcham Research, Peter Shaw, afirmó que con esta tecnología, «sin duda la frecuencia de los accidentes se reducirá drásticamente». «Además, si un accidente por desgracia no pudiera evitarse, la velocidad del impacto sería más reducida, también por la actuación del sistema», concluyó.

La semana pasada, Volvo Cars anunció que probará vehículos autónomos por las calles de Reino Unido en 2017 bajo el programa ‘Drive Me London’.

En este vídeo de  Matthew Avery, director de  Insurance Research de Thatcham Research, explica cuál es el desarrollo de este tipo de vehículo en los próximos años.