telemedicina

España tiene un sistema de salid descentralizado con “puntos fuertes”, pero aun insuficientemente digitalizado. Lo afirma Sopra Steria en su estudio sobre la digitalización de la sanidad en Europa.

Los expertos que han participado en el informe indican, respecto al modelo español, que “la regionalización de la sanidad hace que haya una disparidad de oferta sanitaria, pero la descentralización permite al mismo tiempo que se desplieguen iniciativas innovadoras a nivel local más rápidamente”.

Entre los puntos fuertes de los que nuestro país puede sacar provecho para la  digitalización de la atención sanitaria, se cita, primero, el compromiso “en la reducción de la fragmentación de la oferta asistencial”; en segundo lugar, “porque ya se han adoptado algunas iniciativas como el despliegue de los historiales”.

La tecnología está disponible

La encuesta de la consultora revela la coincidencia general de los europeos de que actualmente no hay una solución digital suficientemente desarrollada y casi la mitad de ellos no están satisfechos con los sistemas de telemedicina actuales (49%). En esta línea, esta cifra llega al 55% en España.

El hecho es que la tecnología para esta digitalización ya está disponible, con aplicaciones y herramientas como la AI, a movilidad digital, el almacenamiento y uso compartido de datos o la IoT. A juicio de los expertos participantes en el informe, la gran mayoría de los pacientes y los ciudadanos están listos para dar el paso.

Las expectativas con respecto a la digitalización son muy altas en todos los países, y en España en todas las etapas de la atención sanitaria: desde la prevención donde el 74% de los españoles confía en que mejorará (77%, en Europa), un 75% confía en que mejorará el monitoreo de enfermedades crónicas (74% en Europa), el 74% la relevancia de los diagnósticos (73% en Europa), el 72% la asistencia a las personas con pérdida de autonomía (71%, en Europa), el 57% la rapidez de la atención (69% en Europa) y el 64% la calidad de los seguimientos después de la hospitalización (66% en Europa).

Casi todos los expertos encuestados consideran que la digitalización de la atención sanitaria no puede ser gradual y requiere un replanteamiento completo de todo el sistema. “Para que esto ocurra -indica Sopra Steria- debe haber una fuerte voluntad política en cada país; éste es un requisito previo sin el que habrá una fragmentación de iniciativas que harán imposible la interoperabilidad”.

Análisis de los datos de salud

Los europeos, y en mayor medida los españoles, apoyan el análisis de sus datos de salud en la medida en que les permite obtener asesoramiento, en particular sobre los posibles riesgos de interacciones medicamentosas (92%), o sobre los exámenes médicos deben realizarse según su edad y estado de salud (91%). De hecho, los españoles son los que están más inclinados que los demás a seguir las recomendaciones basadas en un análisis de sus datos de salud (85%).

Sobre el nivel de inteligencia artificial utilizado para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento, el 47% de los españoles no se muestra satisfecho (44% en Europa) y el 43% sobre el intercambio de datos de salud entre diversos profesionales de la salud o entre profesionales de la salud y sus pacientes, una cifra similar al conjunto europeo (43%).

Finalmente, menos de uno de cada dos europeos (47%) y algo menos de uno de cada dos españoles (49%) creen que los registros médicos compartidos no están suficientemente desarrollados.