Ricardo Cruz-EstadaoRicardo Cruz-Estadao Martín

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La Madre Teresa de Calcuta enunció el título de este post hace ya algunos lustros y, como era habitual en ella, se estaba anticipando a lo que ahora nos parece una actividad más de nuestra vida cotidiana: los juegos en el mundo digital. Los videojuegos conviven con nuestra forma de vida desde hace más de 30 años y su industria supone un volumen de negocio de alrededor de 80.000 millones de dólares. Cada jugador (gamer) emplea una media de unas 10 horas semanales a esta actividad y ha pasado de jugar individualmente o en pequeños colectivos en el mismo lugar a hacerlo de forma ubicua con decenas de personas conectadas al mismo juego.

Estos datos expresan la relevancia que esta actividad está adquiriendo en nuestra actual forma de vida, mucho más acentuada en los nativos digitales y que está influyendo de forma muy notable en la cultura de esta generación. El concepto de gamificación, entendido como el uso de técnicas y dinámicas de los juegos en actividades no recreativas está siendo utilizado en el mundo digital como herramienta de dinamización y motivación de las personas y de sus compromisos emocionales. ¿Por qué esta traslación de las experiencias de los juegos digitales hacia el mundo profesional? Fundamentalmente porque las características intrínsecas a esta actividad como son la ambición, la motivación, la recompensa, la diversión y el placer por la consecución de los objetivos compartidos están íntimamente ligados a valores clave del mundo empresarial.

Es por ello que, cada día más, se están aplicando estas técnicas en diferentes aspectos de la actividad empresarial. Desde el conocimiento de los productos/servicios hasta la captación/retención de clientes, pasando por la innovación colaborativa. En definitiva, la obtención del compromiso emocional de las personas para la consecución de los objetivos empresariales. Ese tesoro emocional de las personas, que consigue hacer posible lo que, a priori, podría parecer imposible. Ese tesoro emocional, que va creando caminos para alcanzar el destino final.

Pero, para que el proceso de intensificación emocional sea completamente efectivo, hemos de aplicar aquellos factores clave de la gamificación que harán realidad la máxima involucración de las personas. Existen alrededor de la gamificación cinco factores clave que determinarán el éxito de su aplicación en el mundo empresarial:

  • Medición continua de los resultados. Cualquier juego tiene como objetivo llegar a una puntuación.
  • Objetivos a corto y a largo plazo. Combinaciones de pequeños objetivos van construyendo grandes objetivos.
  • Recompensa al esfuerzo. Siempre se recompensa alcanzar un objetivo, por muy pequeño que  sea.
  • Feedback colectivo. Una vez aprendida una experiencia se comparte. Con rapidez, claridad y frecuentemente.
  • Incertidumbre. El diamante neurológico. Las recompensas inciertas son mucho más motivantes y adictivas.

El éxito de la aplicación del gaming en las empresas está dando resultados. Está facilitando el proceso de gestión del cambio hacia el mundo digital. Genera emociones y motiva a las personas, porque los negocios son, en definitiva, juegos entre personas, donde se manejan objetivos medibles y recompensas a alcanzar. Ya lo decía la Madre Teresa : la vida es un juego, ¡juégalo!