coche autonomo

Los vehículos autónomos cambiarán la suscripción en el seguro de Autos. También modificará el modo en el que se fijan los precios, la distribución y las ventas y, por su supuesto, la gestión de los siniestros. Es una transformación radical a la que el sector asegurador quiere contribuir en su transición.

La Global Federation of Insurance Association (GFIA) ha elaborado un serie de recomendaciones a los responsables políticos de todo el mundo con las que pretende poner sobre la mesa las consecuencias de los vehículos autónomos.

Con estos principios rectores, las aseguradoras quieren determinar la cobertura de los nuevos riesgos asociados a los coches autónomos, pero también a los incidentes cibernéticos. En este sentido, piden que la regulación de seguros deben fomentar el desarrollo de “un mercado abierto y competitivo” para la cobertura de nuevos riesgos asociados tanto de los vehículos autónomos como de los incidentes cibernéticos.

Además, las asociaciones de seguros consideran que las compañías del ramo de Autos deberían poder limitar la cobertura “a un uso razonable y a un mantenimiento y actualización adecuados”. En ese sentido, dejan claro que la conducción automatizada no debería estar disponible “si no se instalan actualizaciones crítica del software de seguridad”.

Seguridad del vehículo

Con su guía, GFIA busca también abordar las consideraciones de responsabilidad para asegurar que las reclamaciones se producen sin problemas. Al respecto, señalan que la legislación sobre la responsabilidad civil deben reflejar las preferencias locales en cuanto a la cobertura de los seguros de automóviles.

El sector pide que se garanticen “los más altos estándares de seguridad” para todos los vehículos y, si es necesario, actualizar las normas de seguridad para reflejar la tecnología utilizada. Entre las medidas concretas que plantean, señala que los sistemas de los vehículos autónomos deben diseñarse y mantenerse durante la vida útil del coche. Además, los sistemas automatizados de conducción y de emergencia para evitar colisiones deben ser diseñados para mantener la misma funcionalidad de rendimiento durante una vida de al menos 10 años.

Acceso a los datos

El último punto que se aborda en este documento es una vieja reivindicación de las aseguradoras: el acceso libre a los datos del vehículo. La GFIA pide acceso a esta información para fines de suscripción, clasificación, reclamaciones y lucha contra el fraude.  También, para elaborar más servicios innovadores alrededor del vehículo.