ciber seguridadLas consultas relacionadas con seguros de riesgos cibernéticos se han disparado un 30% en el último año debido, principalmente, al aumento de ataques contra pymes durante la pandemia, según datos del Consejo General de Colegio de Mediadores.

Sólo en España, el año pasado se produjeron 40.000 casos de ciberataques al día, siendo las pymes las más afectadas al recibir el 70% de los ataques en España, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE). El motivo es su vulnerabilidad, al no contar con buenas infraestructuras digitales, y el error humano por la falta de formación del empleado y la ausencia de medidas de ciberseguridad en el teletrabajo. Así, el coste medio de estos ataques para la pyme es de 35.000 euros.

Se trata de un ramo “muy complejo” por la dificultad de delimitar el alcance del riesgo y la casuística que genera, según indica el Consejo General, aunque asegura que “todavía está dando sus primeros pasos” y que será uno de los que mayor crecimiento experimente en los próximos años. En la actualidad, los ciberseguros generan un volumen de negocio de aproximadamente 500 millones de euros en España con un crecimiento sostenido de dos dígitos.

Por ello, desde el Consejo General se recomienda contar con este tipo de pólizas y coberturas comunes como indemnizaciones por responsabilidad civil, daños a los sistemas informáticos, asistencia legal o el soporte tecnológico necesario. Como recuerda, las pólizas más completas incorporan además compensaciones por la pérdida de beneficios tras la interrupción del negocio o una extorsión y recomendaciones de ciberseguridad preventivas.

Por último, el Consejo General distingue tres tipos de cobertura en los seguros de ciberriesgos: gastos derivados de la necesidad de contratar servicios externos, donde también se encuentran gastos de defensa ante sanciones y medidas de las autoridades; daños económicos de tipo consecuencial; y responsabilidades frente a terceros. Asimismo, el Consejo recuerda algunas de las excepciones de estas coberturas como responsabilidades contractuales; guerra, terrorismo o riesgos de la naturaleza, aunque empiezan a existir coberturas relacionadas con ataques ciber terroristas; o actos dolosos o fraudulentos y deliberados por parte del propio asegurado, entre otras.