APILa convergencia de los seguros y la tecnología digital -insurtechs- ha transformado el sector. Al principio las compañías de seguros temían que las insurtechs redujeran su cuota de mercado. Ahora se considera que su asociación es un catalizador necesario para estimular el crecimiento y acelerar el desarrollo de nuevos productos de seguros.

Sin embargo, según un informe de la compañía de software de seguros EIS, existen retos que hay que gestionar, como es que las aseguradoras conecten la tecnología de seguros con su negocio principal y esto requiere una nueva clase de sistemas centrales centrados en el cliente y en las API: las denominadas CoreTech (Core + Technology).

En los últimos años, las aseguradoras han invertido mucho en insurtechs; de hecho, en 2021, según Grand View Research, el mercado de insurtech estaba valorado en 3.780 millones de dólares. Para las aseguradoras, asociarse con ellas les permite complementar su cartera de productos o simplificar las operaciones internas. Esto, además, de manera rápida y a bajo coste, sin tener que construir una experiencia interna o aplicaciones por sí mismas.

Por ello, en su informe, EIS explica que las coretech tratan de resolver el mayor obstáculo para innovar con insurtech: la integración. Los equipos de TI actuales dedican más de un tercio de su tiempo a proyectos de integración, según Mulesoft. Además, casi 9 de cada 10 empresas señalan a los desafíos de la integración como un obstáculo para la realización de la transformación digital.

En una era que ha sido bautizada como la de la ‘economía de las API’, en la que casi todos los sistemas principales de administración de pólizas tienen API, muchos tienen mercados de aplicaciones donde los clientes pueden encontrar aplicaciones de socios preintegrados. Incluso hay herramientas de integración-plataforma-como-servicio (iPaaS) que existen para facilitar la conexión de múltiples sistemas. La más famosa, indica EIS, es Zapier, que afirma que integra más de 3.000 aplicaciones diferentes entre sí.

Integraciones

Sin embargo, no todas las integraciones son iguales. En su informe, EIS distingue entre las apps en la nube, que permiten integraciones sencillas, y las de los proveedores de sistemas de administración de pólizas (PAS), que afirman contar con APIs para soportar cualquier integración, en muchos casos mediante sus bibliotecas de integraciones preconstruidas.

Las integraciones más sofisticadas sincronizan los datos entre los sistemas y notifican a las aplicaciones relacionadas cuando los datos cambian, reforzando la higiene de los datos y resolviendo automáticamente los conflictos. Admiten una lógica condicional que desencadena acciones basadas en los detalles y el contexto de un evento ocurrido. Las integraciones podrían incorporar algoritmos personalizados o IA para determinar, por ejemplo, si una solicitud de póliza requiere revisiones y suscripciones humanas.

Aunque no es ningún secreto que las soluciones heredadas de hace décadas tienen dificultades para soportar integraciones avanzadas, incluso los sistemas centrales implantados más recientemente -denominados «sistemas heredados modernos»– están siendo sustituidos, ya que simplemente no están diseñados para integrarse de forma rápida, profunda y sin complicaciones.

El futuro es CoreTech

Para las compañías de seguros que evalúan soluciones de TI básicas para sustituir sus sistemas heredados o modernos, es esencial comprender la profundidad de las integraciones, según EIS, que afirma que una plataforma coretech es esencial. «Sólo cortech es capaz de conectarse, desconectarse y volver a conectarse rápidamente con otros sistemas, plataformas e insurtechs para profundizar en múltiples flujos de datos, automatizar los flujos de trabajo y simplificar las experiencias de los clientes».

Además, las coretech comparten su ADN con las insurtechs. «Está construido con los mismos lenguajes, arquitectura de microservicios, APIs, contenedores y flujos de trabajo basados en eventos. Un sistema coretech puede soportar de forma nativa integraciones avanzadas de insurtech», se explica.

Así, los departamentos de TI hacen un esfuerzo mucho menor para conectar las aplicaciones, hacer que funcionen mejor juntas y gestionar las integraciones. Por su parte, para la empresa, significa que se simplifican las operaciones, se reducen los costes laborales y se ganan experiencias de los clientes. «Cuando esto se multiplica entre miles o millones de asegurados, y cientos de aplicaciones, el valor de la conectividad entre tecnologías básicas y tecnologías de seguros crece exponencialmente».