Ayer se celebró el XXI Foro de Gestión de Corredurías de ADECOSE, que en esta ocasión se centró en la innovación, la tecnología, la digitalización, la irrupción de las insurtech y su impacto en el sector y, en particular, en las corredurías.

Tras las palabras de Martín Navaz, presidente de la asociación, y Borja López-Chicheri, director gerente, Rodrigo García de la Cruz, presidente de la Asociación Española de Fintech & Insurtech (AEFI), explicó que actualmente hay alrededor de 500 empresas fintech e insurtech en España e incidió en que estas compañías deben verse como aliados. «Todo lo que se pueda digitalizar, automatizar o conectar, se va a hacer. Pero no estáis solos, porque estas empresas están ahí para colaborar y ayudaros. Es una gran oportunidad para las compañías entenderse con esta nueva ola», declaraba. Reconoció que «el desconocimiento causa rechazo», pero insistió en que «es importante perder el miedo a las insurtech porque se puede generar mucho valor».

También hizo hincapié en la necesidad de un sandbox regulatorio: «El mayor problema que podemos encontrar es el acceso a la actividad y los plazos para obtener licencias. Con la tecnología y los nuevos modelos de negocio, los más importante es la regulación: que te digan si puedes hacer algo o no. Sin eso, no podemos operar», comentaba. Por otro lado, anunció que AEFI presentará su Libro Blanco de Insurtech el próximo 27 de junio.

Tecnología aplicada al seguro

La jornada prosiguió con una mesa redonda moderada por David Navarro, responsable de la Vertical de Insurtech de AEFI, y en la que participaron Isidre Mensa, CEO de MPM Software; Igor Fernández, CEO de Segguroo; y Ricardo Sánchez, CEO de Clicksurance. Los ponentes expusieron las soluciones que pueden ofrecer sus empresas a los corredores para digitalizarse y para generar valor, además de expandir el mercado.

Además, charlaron acerca de la amenaza de la entrada en el sector de los denominados GAFA (Google, Amazon, Facebook, Apple) o de empresas de origen chino. También departieron sobre las dificultades que surgen en la conexión e integración de las insurtech con las compañías de seguros o sobre las oportunidades que podría traer la ‘apificación’, discutiendo acerca de a quién pertenecen los datos del cliente.

Diego García Puado, Digital Costumer Intelligence Lead de EY, desgranó algunas de las tecnologías que impactarán en la evolución del sector asegurador, ya sea en la recolección de datos (mediante drones, Internet de las Cosas) y su tratamiento (Big Data, blockchain, inteligencia artificial, machine learning), la automatización de procesos (RPA, chatbots), la creación de nuevos productos (personalización mediante roboadvisors, seguros UBI y on demand), la distribución (empleo de drones y satélites para detectar posibles clientes, uso de redes sociales), la suscripción (valoración de riesgos con drones, dispositivos IoT, geolocalización), la gestión de pólizas (empleo de inteligencia artificial, blockchain, omnicanalidad) o la gestión de siniestros (Internet de las Cosas, chatbots, redes social, inteligencia artificial, videoperitación).

Detalles del sandbox

El foro concluyó con la intervención de Ana García Barona, responsable de Regulación de la Subdirección General de Regulación de la DGSFP, quien habló acerca del marco regulatorio de las insurtech y, en particular, de la implantación del sandbox en España, incluido en el Anteproyecto de Ley para la Transformación Digital del Sistema Financiero. Detalló que con esta ley se pretende adecuar la regulación para permitir la innovación en el sector financiero y asegurador de forma eficaz y segura para los usuarios, contando con la vigilancia del Banco de España, la CNMV y la DGSFP.

Especificó que se articulará mediante un esquema jurídico de ley-protocolo, que garantizará seguridad y flexibilidad. Asimismo, aclaró que será un protocolo individualizado y que las pruebas contarán con una duración y alcance limitado. Además, estos ensayos exigirán el consentimiento informado del cliente, que tendrá derecho a desistir en cualquier momento. Una vez transcurrido el periodo de pruebas, si los resultados son satisfactorios, las empresas podrán beneficiarse de una pasarela de acceso para pedir la autorización precisa para trasladar la actividad al mercado, beneficiándose de algunas ventajas administrativas, como una reducción de plazos o la exención de aportar cierta documentación o justificación del cumplimiento de requisitos ya aportados durante el periodo de prueba.

Por otro lado, dejó una reflexión: «Con todo este asunto de las nuevas tecnologías, ¿dónde queda la protección del asegurado? Éste es un tema prioritario para el regulador. No podemos olvidarnos del asegurado. Asimismo, con tanta personalización y ‘trajes a medida’, nos alejamos de los principios del seguro de compensación y solidaridad».