Diogo MoraesPor Diogo Moraes, Director General de Cálculo SA

Cómo hacer la información rentable

 

  • “La información es barata; lo costoso es el significado”, especialmente en un mundo que genera a diario 2.500 gigabytes de datos.
  • Sus datos de empresa valdrán dinero si son de calidad, solo entonces se convertirán en ventas cruzadas, fidelización, productividad.

Madrid, 05 de noviembre de 2013.- La información ya no es poder. Hoy, la ingente cantidad de datos que bombardea a las empresas, con sus múltiples formatos y procedencias, puede convertirse en un lastre importante si no se sabe extraer de ellos la información oportuna. Pero por el contrario, si se traduce en inteligencia se convierte en una auténtica ventaja competitiva.

Los grandes volúmenes de datos solo tienen sentido si ayudan a tomar las mejores decisiones para la empresa. Si no, como dice Diogo Moraes, Director General de Cálculo SA, compañía española experta en soluciones de TI para el sector seguros, “tendremos mucho jogo bonito pero poco gol. Los datos son rentables si son precisos, actualizados, rápidos, certeros, fiables, oportunos, relevantes y consistentes”. De alguna forma se aplica la máxima del científico y filósofo George Dyson, del Institute for Advanced Study: “la información es barata; lo costoso es el significado”. Esta afirmación cobra más sentido teniendo en cuenta que, según IDC, en 2020 circularán por el mundo 35,2 zettabytes, frente a los 1,8 de 2011; y que cada nuevo día se generan 2.500 millones de gigabytes de datos.

Para Cálculo, como empresa desarrolladora de soluciones de software para el sector seguros, las dimensiones que lo hacen creíble y rentable son las siguientes:

  1. La exactitud que refleja el estado del negocio y se ajusta a su realidad
  2. La totalidad que mide la certeza que tiene la compañía sobre la complejidad de factores que intervienen en el cálculo de la información relevante.
  3. La oportunidad, determinada por la necesidad y el tiempo.
  4. La relevancia de la información.
  5. La solvencia, las fuentes de las que proviene esa información.
  6. La consistencia. Los datos deben permanecer inalterables, se debe poder trazar su historia y deben estar centralizados y actualizados.
  7. Validez y control. La información tiene vida y nace, crece, se desarrolla y muere.
  8. Evaluación, para que su captura sea óptima.
  9. Almacenamiento en un sistema fiable y funcional.