inteligencia artificial corazón ordenador manoDAC Beachcroft publicó la pasada semana su informe de más de 160 predicciones sobre todo el espectro de riesgos de los seguros. Las cuestiones ASG siguen siendo un foco dominante en el sector, pero el informe destaca que la tecnología/IA y la regulación son áreas donde la industria aseguradora debe centrar su atención en el corto plazo.

“Nuestra creciente dependencia de los datos ha puesto en primer plano las consideraciones éticas y ha hecho recaer en las organizaciones una mayor responsabilidad a la hora de gestionar los datos de forma responsable y de afrontar los retos morales que plantea su uso”, indica Helen Faulkner, directora global de Seguros del despacho.

«Esperamos que gobiernos y organismos reguladores adopten más medidas y orientaciones sobre la regulación y la gestión de la IA. Si bien los últimos acontecimientos han puesto de relieve las diferencias en el enfoque de la regulación de la IA en todo el mundo, a pesar de los desafíos que plantea esta divergencia, las oportunidades en el horizonte para la industria de seguros son enormes», concluye.

Las predicciones del despacho se agrupan en seis temas: demandas colectivas, cambio climático, riesgos globales, modernización del espacio de trabajo, regulación y tecnología e IA.

Asimismo, dentro del apartado de tecnología e IA, el informe realiza una serie de predicciones en hasta 15 segmentos: #1 aviación #2 aseguramiento #3 datos, privacidad y cibernética #4 directivos e instituciones financieras #5 educación #6 asesoramiento en seguros #7 marítimo, energía y transporte #8 negligencia médica #9 motor #10 riesgo político y crédito comercial #11 seguridad, responsabilidad y retirada de productos #12 responsabilidad profesional #13 propiedad #14 reaseguro #15 responsabilidad transaccional. Aquí, pasamos a analizar uno de ellos: datos, privacidad y cibernética.

DATOS, PRIVACIDAD Y CIBERSEGURIDAD

Con más detalle, en este apartado el informe analiza una serie de parámetros más concretos.

La ética de los datos adquiere un papel crucial en la orientación del uso de datos personales y no personales

Se espera que las organizaciones implementen un enfoque ético mediante la codificación en un marco de gobernanza formal. Este marco no solo determinaría si se pueden utilizar datos, sino también si deberían utilizarse. Las consideraciones éticas en torno al uso de datos son cada vez más relevantes, especialmente con el rápido avance de la inteligencia artificial. Aunque estas consideraciones no son nuevas, la creciente dependencia de los datos impone a las organizaciones una mayor responsabilidad en el manejo ético de los datos y la afrontación de los desafíos morales asociados con su uso.

El Reino Unido ajustará su enfoque «proinnovación» en la regulación de la IA

Se anticipa que el Gobierno y los reguladores implementarán medidas y orientaciones adicionales para gestionar los riesgos de la IA, ya sea mediante la actualización de marcos normativos existentes o la aplicación de nuevas medidas. A pesar de la postura previa «favorable a la innovación», la creciente presión, incluido un informe del Comité de Ciencia, Innovación y Tecnología, ha instado al Gobierno a adoptar un enfoque más equilibrado y a acelerar la implementación de un régimen de gobernanza para la IA.

La creación del Instituto de Seguridad de la Inteligencia Artificial es un primer paso en esta dirección, respaldado por la Declaración de Bletchley que aboga por la seguridad de la IA a nivel internacional. Organizaciones interesadas en la incorporación de la IA a sus operaciones deben mantenerse informadas sobre estos desarrollos regulatorios.

Más funciones de los reguladores para abordar la IA/tecnologías

Los reguladores, como la Autoridad de Conducta Financiera y la Autoridad de Competencia y Mercados, ampliarán sus funciones tradicionales para abordar la regulación de la inteligencia artificial (IA) y las tecnologías digitales. En colaboración con la Oficina del Comisario de Información, estos reguladores desempeñarán roles más destacados y están estableciendo el DRCF AI and Digital Hub, un espacio aislado multirregulador, para facilitar el cumplimiento de los requisitos normativos en tecnologías digitales.

La cooperación entre reguladores, evidenciada en el Foro de Cooperación sobre Regulación Digital, se fortalecerá para abordar los desafíos planteados por la IA, según el informe provisional del Comité de Ciencia, Innovación y Tecnología.

IoT y nuevos riesgos

La legislación sobre productos conectados plantea nuevos riesgos para las aseguradoras de fabricantes y distribuidores. Se anticipa un debate en el sector asegurador sobre si los riesgos asociados a esta legislación deben cubrirse mediante pólizas existentes de ciberriesgos, responsabilidad civil por productos defectuosos, errores tecnológicos y omisiones, o si justifican la creación de un nuevo tipo de seguro.

A partir de abril de 2024, la Ley de Seguridad de Productos e Infraestructuras de Telecomunicaciones impondrá requisitos de seguridad más estrictos a los productos conectados de consumo. Los fabricantes, importadores y distribuidores deberán cumplir con estas normativas, y las sanciones por incumplimiento incluirán multas significativas. La recuperabilidad de estas multas a través de las pólizas de seguro estará sujeta a condiciones específicas y cuestionamientos legales, generando nuevos desafíos para los aseguradores en la determinación de la cobertura adecuada.

Acumulación de demandas

Se espera un aumento en las demandas por incumplimiento de escasa cuantía, especialmente en casos de violación de datos. A pesar de las indicaciones claras de los tribunales de asignar estas demandas a la vía de escasa cuantía, los representantes de los demandantes intentarán eludir esta asignación para reclamar costos recuperables.

Se observa la presentación de demandas por violación de datos como demandas por daños personales, evitando el portal de escasa cuantía y el régimen de costes fijos. Además, la tendencia de «apilar» reclamaciones en un solo formulario busca superar el umbral de la vía de pequeñas reclamaciones, eludiendo los mecanismos de litigio de grupo. La incertidumbre persiste sobre la idoneidad de estas vías para tales demandas, y se espera que futuras sentencias proporcionen mayor claridad al respecto.