inversiones_dinero Un nuevo capítulo se está escribiendo en los mercados financieros con la llegada de los ‘bonos de cibercatástrofes’, una innovadora clase de activos diseñada para abordar las crecientes preocupaciones sobre la ciberseguridad. Estos bonos, conocidos como ‘bonos cat’, tradicionalmente vinculados a desastres naturales, están ahora en el punto de mira para abordar los riesgos cibernéticos. Compañías de seguros como Beazley Plc y Axis Capital están explorando emisiones que podrían alcanzar los 100 y 75 millones de dólares, respectivamente, en respuesta a la creciente magnitud de las pérdidas financieras asociadas con ciberataques.

A medida que las empresas enfrentan consecuencias cada vez más graves de ciberataques, desde la pérdida de ingresos hasta multas regulatorias, los ‘bonos cat’ ofrecen una solución innovadora. Aunque la falta de datos históricos sólidos representa un desafío en la evaluación de riesgos cibernéticos, los inversores se sienten atraídos por los rendimientos potencialmente más altos que ofrecen estos bonos en comparación con otras formas de inversión.

Nueva ola de interés

En este sentido, cabe recordar que el mercado de ‘bonos cat’ experimentó un significativo crecimiento debido al impacto del cambio climático en los últimos años, pero ahora, la amenaza inminente de ciberdelitos está impulsando una nueva ola de interés. Empresas reaseguradoras como Swiss Re y Munich Re, ya activas en el mercado de ‘bonos cat’, están observando de cerca esta evolución.

A pesar de los desafíos en la valoración del riesgo cibernético, algunos inversores ven en esta nueva clase de activos una oportunidad única para obtener una exposición al mercado de valores vinculados a seguros. La incertidumbre en torno a la evaluación de riesgos cibernéticos plantea desafíos, pero la creciente sofisticación de los ciberdelitos hace que estos bonos sean más atractivos como instrumentos financieros de vanguardia.

En un escenario donde los ciberataques son cada vez más frecuentes y devastadores, los ‘bonos de cibercatástrofes’ se erigen no solo como una estrategia financiera innovadora para inversores, sino también como un mecanismo crucial para respaldar a las empresas contra las pérdidas financieras derivadas de eventos cibernéticos significativos. Este nuevo enfoque podría no solo transformar la forma en que se abordan los riesgos cibernéticos, sino también hacer que los seguros contra ciberriesgos sean más accesibles para las empresas en el futuro.