fintechA pesar de los desafíos operativos y financieros que sufrió el sector financiero durante la pandemia, las Fintech experimentaron un crecimiento de dos dígitos demostrando una proximidad a la rentabilidad, lo que ha llevado a los bancos tradicionales a intentar contrarrestar la creciente popularidad que estas verticales van teniendo entre los consumidores con sucursales digitales con el objetivo de atraer a segmentos de clientes específicos.

Así lo revelan Capgemini y Efma en su informe World FinTech Report 2021 que muestra un crecimiento interanual de la actividad de transacciones del sector FinTech del 11%, en el cuarto trimestre de 2020, después de cuatro años consecutivos de descenso, y el respaldo de los inversores, con lo que está alcanzando una madurez, con una cartera de productos diversa, demostrando ser competidores y partners competentes. Este dato lo confirma el informe que destaca el aumento del 9% en la actividad de las operaciones de las FinTechs en la última etapa de 2019 a 2020.

Aunque un 25% de los consumidores a nivel global busca entregas más rápidas, servicios personalizados y comodidad y afirma que probaría productos bancarios de estos nuevos actores, la realidad es que los consumidores siguen confiando en los bancos tradicionales: el 68% afirma que probaría una oferta puramente digital operada por su banco principal.

Este aumento de la presión sobre los bancos tradicionales, que ya no pueden retrasar la adopción global de modelos digitales, está llevando a que los bancos se preparen para aprovechar sus fortalezas (alcance global y confianza del cliente) mientras abordan sus debilidades (TI heredada y experiencia del cliente) para seguir siendo relevantes en el futuro, poniendo al usuario en primer lugar y reconociendo el potencial de una interacción digital fluida.

De los ejecutivos del sector banca encuestados, el 63% afirmó que una subsidiaria puramente digital permite la banca ubicua, el 50% dijo que impulsa nuevos productos al mercado más rápido y el 52% dijo que facilita la colaboración gracias a la funcionalidad plug-and-play.

Recomendaciones del informe

El informe describe tres enfoques (Greenfield, Bluefield y Brownfield) para los bancos que crean una subsidiaria puramente digital y recomienda una metodología right-field que define una visión, desarrolla una base sólida e impulsa el crecimiento a largo plazo a través de una cultura habilitadora.

Sin embargo, las mentalidades y los modelos comerciales heredados obstaculizan el viaje puramente digital del sector bancario, como por ejemplo la falta de apoyo de la empresa matriz a la subsidiaria a largo plazo (47%), la falta de voluntad para respaldar la canibalización estratégica a corto plazo de la base de clientes de la empresa matriz (43%) o el hecho de que más de la mitad de ellas (55%) lucha por abordar propuestas puramente digitales débiles.

A medida que las FinTechs continúan ganando influencia y participación de mercado, los bancos tradicionales deben desarrollar un modelo híbrido a través de la modernización de sus operaciones intermedias y administrativas, mientras crean múltiples entidades puramente digitales para atender segmentos específicos de clientes.

El informe también proporciona un enfoque de cuatro etapas para las firmas FinTechs maduras que buscan crecimiento y rentabilidad a largo plazo. Las fases incluyen la diversificación de productos para atraer una base de clientes más amplia, la orquestación del ecosistema para generar nuevas fortalezas, la monetización de servicios, capacidades o datos, y la expansión a nuevos mercados.

Hacia una banca verde y sostenible

Finalmente, el informe también hace referencia al interés creciente de los consumidores hacia prácticas ‘verdes’ y sostenibles.

Según la encuesta Global Retail Banking Voice of the Customer de 2021, el 65% de los consumidores a nivel mundial quiere que los bancos reduzcan su huella de carbono adoptando procesos que no requieran papel, consumiendo energía renovable y ofreciendo tarjetas biodegradables. Casi un tercio de los consumidores pagaría un cargo adicional por productos y servicios ecológicos, o cambiaría a un nuevo proveedor de productos respetuosos con el medio ambiente y la sociedad. «Por su propia naturaleza, los bancos exclusivamente digitales están bien capacitados para respaldar las finanzas sostenibles, con procesos sin papel y sin redes de sucursales», se puntualiza.