chat salud

Durante el estado de alarma, que acabó el pasado 21 de junio, en Sanitas se registraron más de 230.000 videoconsultas. Esta cifra que multiplica por cinco las registradas en todo el año pasado, cuando se realizaron 42.000, según los datos facilitados por la aseguradora. Las especialidades médicas más demandadas han sido dermatología, pediatría, psicología y ginecología.

Por otro lado, casi 100 pacientes de Covid-19, tras superar lo más crítico de la enfermedad, fueron monitorizados mediante ‘Salud Conectada’, una aplicación que enlaza por bluetooth con el móvil y a través de un medidor de distintos parámetros avisa al equipo médico cuando, por ejemplo, se produce un descenso del nivel de oxígeno.

Además, durante este periodo, fuera de las especialidades se realizaron cerca de 30.000 servicios de asesoría médica y casi 42.000 servicios de consejos médicos postriaje en el servicio 24 horas, datos que se han visto multiplicados por 17 y por 26, respectivamente, en comparación con el mismo periodo del año previo.

El potencial de la digitalización

“La situación excepcional que hemos vivido ha servido para mostrar todo el potencial que la digitalización ofrece en todos los ámbitos, incluido el sector sanitario. Gracias a la salud digital, las personas con alguna patología, embarazo o dolencias durante el estado de alarma han podido ser atendidas por los médicos que atienden a diario en nuestros hospitales y centros médicos. Ahora más que nunca están emergiendo las enormes posibilidades que aporta la transformación digital al sistema sanitario”, señala Iñaki Ereño, consejero delegado de Sanitas.

La aseguradora cuenta también con el Servicio de Promoción de la Salud que ofrece programas de salud personalizados y digitales. Durante todo el estado de alarma se han producido 13.095 altas, un 73% más que en el mismo periodo de 2019. Entre ellos, destaca el aumento de los programas de psicología con un crecimiento del 74% respecto a los meses de diciembre, enero y febrero previos a la crisis sanitaria. Durante este periodo, se han atendido sobre todo casos de ansiedad ante la situación de confinamiento o el miedo al contagio, así como procesos de duelo por la pérdida de seres queridos sin posibilidad de despedida.