Cripto-monedas

Las Autoridades Europeas de Supervisión del sistema financiero (banca, valores y seguros) advirtieron ayer sobre los riesgos que los criptoactivos suponen para los consumidores en la Unión Europea, “por lo que no resultan adecuados como inversión ni como medio de pago o intercambio para la mayoría de consumidores minoristas”.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores, el Banco de España y la DGSFP suscriben el contenido de esta advertencia y comparten la valoración de los riesgos que se identifican en la misma, según informan los tres organismos en un comunicado conjunto.

¿Cuáles son los principales riesgos?

A nivel comunitario, las tres autoridades afirman que los consumidores se enfrentan a la posibilidad real de perder todo el dinero invertido si compran estos activos. Deben ser particularmente cautelosos en lo que se refiere a las promesas de una rentabilidad alta o rápida, “especialmente aquellas que parecen demasiado buenas para ser ciertas”.

Identifican las principales amenazas:

  • Fluctuaciones extremas de precios. Muchos criptoactivos sufren fluctuaciones de
    precios repentinas y extremas y tienen un carácter especulativo, ya que su precio a
    menudo se basa exclusivamente en la demanda de los consumidores (es decir, puede
    no haber un activo que lo respalde u otro valor tangible). Puedes perder una gran
    cantidad de dinero o incluso todo el dinero invertido. Las fluctuaciones extremas de
    precios también hacen que muchos criptoactivos no sean adecuados como reserva de
    valor ni como medio de intercambio o de pago.
  • Información engañosa. Algunos criptoactivos y productos relacionados se anuncian
    al público de manera agresiva, utilizando material comercial y otra información que
    puede resultar poco clara, incompleta, inexacta o incluso deliberadamente engañosa.
    Por ejemplo, la publicidad a través de las redes sociales puede ser muy breve y
    centrarse únicamente en las posibles ganancias y no en los elevados riesgos. También
    debes tener cuidado con los influencers en las redes sociales que normalmente
    reciben un incentivo financiero para comercializar determinados criptoactivos y
    productos y servicios relacionados, por lo que sus comunicaciones pueden tener un
    carácter sesgado.
  • Ausencia de protección. la mayoría de los criptoactivos y la venta de productos o
    servicios relacionados no están regulados en la UE.2 En estos casos, no disfrutarás de
    los derechos y las medidas de protección disponibles para los consumidores de
    servicios financieros regulados, tales como los mecanismos de denuncia o recurso.
  • Complejidad de los productos: algunos productos que ofrecen exposición a los
    criptoactivos son muy complejos y, a veces, tienen características que pueden
    incrementar la magnitud de las pérdidas si se producen fluctuaciones de precios
    adversas. Dada su complejidad, estos productos no son adecuados para muchos
    consumidores.
  • Fraude y actividades maliciosas. Existen numerosos criptoactivos falsos y estafas
    cuyo único objetivo es privarte de tu dinero mediante el uso de diferentes técnicas,
    como por ejemplo, el phishing.
  • Manipulación del mercado, falta de transparencia de precios y escasa liquidez. La determinación de los precios de los criptoactivos y la ejecución de transacciones en
    las plataformas frecuentemente no se realizan de forma transparente. Además, la
    posesión de determinados criptoactivos está muy concentrada, lo que puede afectar a
    los precios o a la liquidez. Por lo tanto, es posible que no obtengas un precio o trato
    justo al comprar o vender criptoactivos, o que no puedas vender tus criptoactivos con
    la rapidez que desearías en ausencia de un posible comprador. Se han notificado
    casos de manipulación del mercado en múltiples ocasiones.
  • Ciberataques, riesgos operativos y problemas de seguridad. La tecnología de
    registro distribuído que sustenta los criptoactivos entraña riesgos específicos. Varios
    emisores y proveedores de servicios de criptoactivos, en particular los proveedores de
    intercambio de criptoactivos y monederos electrónicos, han sufrido ciberataques y
    graves problemas operativos. Muchos consumidores han perdido sus criptoactivos o
    han sufrido pérdidas por este tipo de ataques e interrupciones del servicio o por haber
    perdido las claves privadas con las que acceden a sus activos.