mapfre logo movilMAPFRE ha decidido participar como inversor principal en ‘Alma Mundi Insurtech Fund, FCRE’, un fondo de capital riesgo enfocado exclusivamente al espacio insurtech, con un doble objetivo: por un lado, la aportación al negocio del grupo, y por otro la obtención de rentabilidad financiera a sus inversiones.

Esta decisión, por la que el grupo asegurador destina 25 millones de euros y que le otorga un papel de liderazgo en el fondo, se enmarca en su apuesta por la inversión en capital riesgo asociada al sector de los seguros que ya inició en 2016, cuando asumió una participación minoritaria en dicho fondo. Las inversiones, que se realizarán sobre todo en Europa e Israel, otro de los focos de innovación en insurtech, se enfocarán en el sector asegurador, en concreto en tecnologías de inteligencia artificial y big data.

‘Alma Mundi Insurtech Fund, FCRE’ financia diferentes startups, entre ellas, compañías españolas, latinoamericanas y estadounidenses, algunas de las cuales están desarrollando proyectos tecnológicos relacionados con el sector asegurador. Está inscrito en la CNMV como ‘Alma Mundi Insurtech Fund Fondo de Capital Riesgo Europeo’ y es gestionado por la gestora Mundi Ventures.

El fondo se constituye como una plataforma para la identificación de startups en early stage cuya tecnología tenga una aplicación a las necesidades y tendencias de la industria del seguro, tanto desde una perspectiva de la optimización de procesos internos, como en la generación de productos y captación de clientes.

MAPFRE Inversión, en la conferencia Managing Assets for Insurers Europe 2018

Recientemente tuvo lugar en Múnich, Alemania, la conferencia Managing Assets for Insurers Europe 2018, organizada por el periódico Financial Times y en el que participó Alberto Matellán, economista jefe de MAPFRE Inversión, que tuvo la oportunidad de hablar de la filosofía de inversión de MAPFRE Asset Management, resumidos esquemáticamente y de forma divertida en un cómic.

En el encuentro se puso sobre la mesa que en un período de tipos bajos y programas de compra de activos muy reducidos, las aseguradoras europeas necesitan repensar sus estrategias de inversión para alinearse con el entorno global dinámico en el que operan.