Antonio Huertas, durante su intervención en las jornadas organizadas por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.

Mapfre está aplicando la Inteligencia Artificial en más de 70 casos de uso, la mayoría destinados a mejorar la experiencia del cliente, pero también a hacer más eficiente la propia gestión aseguradora con soluciones que automatizan la tramitación de los siniestros, la renovación y la retención y la conversión, entre otros.

“También hemos identificado unos 40 casos de uso adicionales para la aplicación de la última oleada de IA Generativa”, adelantó ayer el presidente del grupo, Antonio Huertas, durante su intervención en las jornadas organizadas por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.

Huertas ha descrito la Inteligencia Artificial como una tecnología disruptiva que “muy probablemente va a suponer una transformación absoluta de muchos órdenes de nuestra vida, no solo en el plano económico”.

Además, ha alertado sobre la necesidad de avanzar en un marco de gestión para los riesgos operativos y regulatorios. “Hay que avanzar en un desarrollo ético y responsable de la inteligencia artificial pero, en un mercado global, Europa tiene que encontrar el equilibrio entre la regulación, que sin duda es necesaria, y el marco de desarrollo de estas tecnologías. Si limitamos en exceso, dejaremos de ser desarrolladores para ser usuarios de industrias de otros países”, comentó.

Huertas también se ha referido a la amenaza creciente que suponen los ciberriesgos, que pueden tener consecuencias devastadoras, tanto en términos económicos como en la reputación e incluso en la supervivencia de las empresas. “Los ciberriesgos son una gran amenaza social. Nadie está salvo y más allá de lo económico, nos estamos jugando la supervivencia de nuestro modelo. Necesitamos una gran alianza público-privada de carácter global, donde los estados y las grandes institucionales transnacionales lideren una respuesta mundial frente a estos cibercrímenes”, ha concluido.