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Mercedes-Benz está desarrollando Drive Pilot, una función del sistema de conducción automatizada (nivel 3) que, en determinadas condiciones en carreteras de acceso totalmente controlado, como las autopistas interestatales, permite que sea el propio vehículo el que lleve a cabo la conducción.

Cuando llegue el momento de abandonar la autopista, o si se produce una situación inusual, Drive Pilot avisa al usuario para que reanude la conducción, manteniendo el control del vehículo hasta que el usuario pueda hacerlo.

«Los vehículos privados equipados con Drive Pilot pueden convertirse temporalmente en un espacio de productividad, relajación o socialización», destaca la marca en la explicación del sistema.

Lo llamativo de este sistema es, además, la disposición de Mercedes a aceptar la responsabilidad de sus vehículos semiautónomos, según desvela R&T. Esto, destaca la publicación, ayudará a satisfacer a los distintos organismos reguladores. «Aunque la distinción pueda parecer una minucia legal, la eliminación de la responsabilidad del conductor requiere una enorme mejora tecnológica con respecto a los sistemas de nivel 2 existentes«, se indica.

En Estados Unidos hay poca normativa federal sobre la conducción automatizada. Los estados individuales gestionan sus propias leyes que regulan estos sistemas y deciden qué empresas, si es que hay alguna, están autorizadas a operar con vehículos semiautónomos en las vías públicas. Ahora mismo, la gran mayoría de los estados no tienen un marco que regule el despliegue de vehículos autónomos o semiautónomos. Esto es un obstáculo, pero Mercedes entiende que la propagación generalizada de esta nueva tecnología requerirá un gran trabajo mano a mano con los gobiernos.